El Betis mejora pero sigue sin reencontrarse con el triunfo (0-0)


BETIS 0-MÁLAGA 0

Siete partidos ya sin ganar, en los que sólo se ha sumado un gol; demasiados. Pero al menos el Betis esta noche ha conseguido sumar un punto después de seis derrotas, en un encuentro de rivalidad regional ante el Málaga en el que los béticos han vuelto a ofrecer buenas sensaciones -que no extraordinarias- sobre el césped, pero en el que han vuelto a evidenciar que, al menos por el momento, la frescura y la agilidad ofensiva de los primeros partidos ha pasado a mejor vida.

Llegaba el Betis con varias bajas, tanto en defensa como en ataque -Chica, Amaya, Mario y Santa Cruz, además de la de Vadillo-, para medirse a un Málaga que, pese a no poder contar con Baptista y Van Nistelrooy, conservaba buena parte de su potencial ofensivo, por ejemplo, con la presencia de Joaquín y Cazorla. El asturiano ha estado bastante gris, mientras que el ex bético ha realizado, como suele hacer cada vez que vuelve por estos lares, un buen partido, aunque sin el acierto de cara al marco contrario de anteriores visitas.

Pepe Mel ha vuelto a repetir el once de Santander, con la única novedad de Jorge Molina por Jonathan Pereira; es decir, que reitera su confianza en el joven goleador del Betis B Alejandro Pozuelo. El delantero canterano ha sido el más destacado -junto a un sensacional y batallador Cañas en el medio campo- del equipo verdiblanco, moviéndose por todo el campo y protagonizando, junto a Rubén Castro, numerosas llegadas al marco de Willy Caballero que tan sólo la falta de puntería ha impedido que terminaran en gol.

Claro que el primero que lo ha intentado ha sido el equipo costasoleño, cómo no gracias a Joaquín. El portuense no llegó a rematar adecuadamente en los primeros minutos un pase de Duda desde la derecha; aunque acto seguido el Betis le dio la réplica con su primera ocasión, gracias a una internada de Pozuelo que Rubén Castro envió a las nubes en el área pequeña, al quedársele el balón un poco atrás en el pase de su compañero.

Fueron las dos llegadas más claras en un primer tiempo caracterizado por la irregularidad y las imprecisiones, aunque el Betis gozó de un par de oportunidades más. Willy Caballero desbarató un centro de Isidoro cuando Jorge Molina se disponía a rematar, y el meta argentino del Málaga también abortó un despeje hacia su propio arco de Demichelis, después de un nuevo pase de Pozuelo que Rubén Castro esperaba para enviar al fondo de las mallas.

Tras el descanso el Betis ha salido con los bríos renovados, creando una clara ocasión de gol desperdiciada por Pozuelo, quien estrelló contra la pierna de un defensa malacitano, a puerta semivacía, un pase atrás de Rubén Castro después de una sensacional jugada individual del canario. Beñat terminó disparando muy alto.

El Málaga, no obstante, debía reaccionar, hacer algo más de lo poco que había propuesto hacia entonces. Y no es que los de Pellegrini acosaran la portería del Betis desde entonces, pero al menos aparecieron para poner a prueba a Casto con sendas llegadas protagonizadas por Rondón y Joaquín. En la primera, el venezolano cabeceó en el área pequeña un muy buen centro de Monreal, y el la segunda el extremo salido de Los Bermejales remató dentro del área con la derecha, en buena posición. Casto hizo dos grandes paradas.

El partido entró luego en una fase donde nuevamente se impusieron por momentos los errores en los pases; eso sí, en menor medida que en el primer período, lo que ha hecho que se haya podido ver, hasta cierto punto, un final de partido entretenido y algo animado, aunque sin ser gran cosa. Pozuelo disparó raso y pegadito al palo izquierdo de Caballero después de un pase de Iriney, mientras que la última ocasión del Málaga, ya en las postrimerías, la desaprovechó Jesús Gámez al mandar de volea desde la derecha, al lateral de la red, un buen servicio desde la frontal del área.

Empate a cero, pues, que no satisface plenamente a ninguno de los dos equipos, aunque en el caso del Betis, por lo menos, hace que “abandone”, siete jornadas después, el punto número doce. Todo ello antes de visitar, tras el parón por los últimos amistosos del año para la selección española, a un Villarreal en horas un poco bajas, ya que se encuentra rondando los puestos de descenso. Justo esos a los que se podrían acercar muy seriamente los de Mel si caen derrotados en El Madrigal.

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