Reestreno en Primera con victoria (0-1)


GRANADA 0-BETIS 1

No pudo el BETIS regresar de mejor forma a la Primera División. Un gol de RUBÉN CASTRO a tres minutos del final le dio a los verdiblancos el triunfo en el Nuevo Los Cármenes frente al GRANADA, en la jornada 2 -la inicial, a efectos prácticos- de la temporada 2011-2012.

El delantero canario, máximo goleador del equipo el año pasado en Segunda, no estaba haciendo un buen partido, pero acertó en el momento preciso a llegar al área pequeña para cabecear un pase de Jonathan Pereira, que había entrado apenas un par de minutos antes.

Fue un partido, no obstante, que no hizo precisamente afición. Tanto Betis como Granada parecían acusar el nerviosismo del debut entre los grandes, sobre todo en el caso de los locales, que no jugaban en la máxima categoría desde hacía 35 años.

Pepe Mel sorprendió sacando de titular a Álvaro Vadillo. El joven extremo bético, sin cumplir aún los 17 años, se convirtió en el jugador más joven en debutar con la camiseta del Betis en los más de cien años de historia de la entidad verdiblanca. Tanto Jorge Molina como Jonathan Pereira acababan de superar sendas molestias, y por ello Mel apostó por uno de los valores de mayor futuro de la cantera heliopolitana -junto a Sergio y Pozuelo-, buscando mayor velocidad y descaro en las llegadas al área.

Aunque fueron los del hoy sancionado Fabri quienes, apoyados por su afición, le metieron una marcha más al encuentro, robándole el balón al Betis durante el primer tiempo y merodeando con frecuencia el área de Casto. Pese a ello, escasamente se contabilizaron un par de ocasiones claras, una por bando. Primero Casto sacó una mano excepcional para desviar a córner un cabezazo de Mainz; y luego, en otro saque de esquina, Mario cabeceó fuera en una buena posición del central bético.

A Mel no le gustaba nada lo que estaba viendo. Su equipo no estaba demostrando ser, por ejemplo, el que plantó cara a la Juventus con juego y llegadas; y no sólo eso, sino que en el medio campo se produjo por momentos un peligroso “duelo” entre Iriney y Dani Benítez. Peligroso sobre todo porque el centrocampista brasileño ya contaba con su habitual amonestación, y el zurdo del Granada -que en este partido se dedicó más a fingir que a otra cosa- le estaba buscando las cosquillas para ver si provocaba la reacción que hubiese llevado a Pérez Lasa a expulsarlo.

EL BETIS, MEJOR TRAS EL DESCANSO
En el segundo tiempo, a los seis minutos Jorge Molina salió por un Vadillo que dejó bastantes buenas sensaciones. Con el delantero alcoyano sobre el campo, poco a poco fue el Betis haciéndose con el mando del partido, aunque todavía sin llegar a ser el equipo que tanto gustó, por ejemplo, frente a la “Juve”. No obstante, las llegadas comenzaron a ser más frecuentes en el área de Roberto que en la de Casto, y eso no era sino una buena noticia para un Betis que empezó a inquietar con dos disparos desviados desde la frontal de Salva Sevilla, y con una volea de zurdas cuyo autor fue Molina.

Fue en el último cuarto del partido cuando el Betis, definitivamente, tomó el control del juego y buscó de verdad la portería local. Ello coincidió con el despertar de Jefferson Montero. El ecuatoriano, “ausente” hasta los últimos veinte minutos, resurgió en ese tramo con varias acciones peligrosas por la banda izquierda, aunque sus centros dejaran bastante que desear la mayoría de las veces.

Pero ya se jugaba en una sola dirección, al menos en lo referente a las ocasiones. El Betis, que vio cómo Pérez Lasa le escamoteó un claro penalti sobre Salva Sevilla, avisó a siete minutos del final cuando Mainz remató una falta lanzada por el propio Salva Sevilla contra el larguero de su portería. Dos más tarde entró Jonathan Pereira, y el gallego aprovechó, en el minuto 87, un error de la defensa del Granada para internarse en el área y poner un centro preciso en la cabeza de Rubén Castro, quien con Roberto superado cabeceó el balón al fondo de las mallas, dándole al Betis los tres primeros puntos de la presente campaña.

No hubo tiempo para más, porque ni el Betis se dejó sorprender, ni el Granada parecía tener la capacidad necesaria para pensar en ello. Ahora los de Mel tienen dos semanas para trabajar pensando en el primer partido en casa, contra el Mallorca, en el que se espera que Roque Santa Cruz, la flamante incorporación cedida por el Manchester City, esté listo para intentar ayudar a un equipo que, pese a ganar en Granada, todavía tiene bastante que mejorar. Visto lo visto en la pretemporada, hay margen suficiente para ello.

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