El Betis pierde en un minuto (2-1)


Segunda derrota de la temporada para el Betis. El equipo verdiblanco cayó por 2-1 en el Estadio Cartagonova ante el Cartagena, y ve disminuido su colchón al frente de la tabla en Segunda División. Un encuentro en el que el Betis en ningún momento ha impuesto su teórica superioridad -salvo algunos pocos minutos en el segundo tiempo- y en el que los murcianos remontaron en los minutos finales el gol de Rubén Castro con dos tantos de su delantero centro, Toché. Si bien, todo hay que decirlo, los locales contaron con la inestimable «colaboración» del colegiado, que dejó al Betis con nueve jugadores y sin su entrenador.

Pero, aun siendo decisivo, no es ése el aspecto en el que hay que centrar las causas de la derrota del Betis. El Cartagena impuso un ritmo muy alto en la primera parte con el que apenas consiguió llegar con peligro a la meta de Goitia pero que sí que maniató al líder, en el que, ausente Emana, no pudieron «aparecer» ni Salva Sevilla ni sus goleadores, Rubén Castro y Jorge Molina.

En la segunda parte el ritmo de los locales no decayó, pero la pegada que caracteriza a los béticos volvió a aparecer a los 16 minutos cuando una combinación en ataque acabó con un pase de Nacho desde la izquierda y el remate de Rubén Castro en la boca del gol. Lo más difícil estaba hecho: el Betis no estaba siendo superior, pero mandaba en el marcador.

Pero si el Cartagena tuvo una virtud esa fue la de no aflojar ante un Betis cuyos jugadores parecían un poco apáticos. De todos modos, hay que destacar que, cuando los cartageneros comenzaban a desesperarse, apareció en escena el hombre clave del partido junto a Toché.

Hablamos del árbitro, el aragonés Santiago Jaime Latre, que «desveló» sus caseras intenciones cuando a los 75 minutos le mostró una injusta a todas luces segunda tarjeta a Beñat, que duró apenas 20 minutos sobre el campo. El centrocampista vasco cometió falta sobre un jugador local cuando perdía el balón, pero ni mucho menos con la intensidad suficiente como para ser amonestado; más aún cuando, acto seguido, el árbitro dejó sin sanción un duro planchazo del capitán del Cartagena, Mariano Sánchez, sobre Miki Roqué.

El Cartagena apretó y metió toda su artillería sobre el campo. A los béticos presentes en el Cartagonova -unos 300- sólo les quedaba rezar para que el empate local no llegara o, al menos, tardara en hacerlo el máximo tiempo posible.

Así estábamos cuando llegó la remontada local. En el minuto 86 Arzu -que salió tras la expulsión de Beñat para reforzar el medio campo- cometió una falta inocentísima y perfectamente evitable sobre Toché centímetros antes de la línea del área. El delantero formado en el Atlético de Madrid aprovechó la ocasión y cañoneó a la escuadra de Goitia. Y un minuto más tarde, con el Betis desarbolado, el propio Toché remató un centro desde la derecha tras un córner para darle definitivamente la vuelta al marcador y propiciar la segunda derrota del líder de la categoría.

El encuentro terminó con el árbitro completando su «show» al expulsar primero a Miki Roqué por una supuesta agresión al cartagenero Botelho -no se vio en televisión pero, sinceramente, yo no me lo creo- y luego a un Pepe Mel cabreadísimo y sumamente desquiciado. Y menos mal que se acabó, porque entre lo casero que estuvo el árbitro y lo tremendamente nerviosos que estaban los jugadores, el Betis se pudo haber visto privado -más para la semana próxima que para el partido de hoy- de algún hombre más.

La próxima semana visita Heliópolis un muy buen equipo como el Barcelona Atlètic. Hay que dejar de lamentarse y seguir sumando puntos; y para ello bien haría el Betis en olvidar todo lo que el árbitro le ha liado esta tarde y centrarse en lo que verdaderamente importa ya: el trabajo día a día para intentar ver por qué el líder de Segunda no fue capaz casi en ningún momento de ser superior a un equipo de la zona media, por mucho que éste jugara en casa.

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