Se acabó lo que se daba. Lo sé, quedan seis partidos y la irregularidad de la Segunda puede propiciar cualquier cosa; pero el Betis no va a subir a Primera División. El empate a uno de esta mañana en casa ante un Murcia que pelea desesperadamente por no bajar, y la lamentable imagen ofrecida por los jugadores de Víctor Fernández así me lo hace ver. Como quiera que Cartagena y Levante ganaron ayer, el ascenso queda ya a seis puntos, una distancia prácticamente insalvable.
Hablemos claro de una vez. El Betis es malo, muy malo, rematadamente malo, superlativamente malo. Horroroso, abominable, patético, esperpéntico, lamentable… todos estos calificativos se le pueden aplicar a este equipo, que deambula vergonzosamente por estos campos de Dios y por el suyo propio, sin una mijita siquiera de empuje y de amor propio.
Señor Momparlet, póngase de una puñetera vez las pilas este verano y, por favor, arme usted un verdadero equipo para luchar por el ascenso, y no esta mierda (con perdón para los lectores) que tenemos ahora. Señor Lopera, si el señor Momparlet se ve incapaz de hacer lo que la afición le solicita, échelo, sin miramientos; y en caso de continuar al frente del club, por favor, dé usted un brusco golpe de timón, de los que hace mucho tiempo que no lo da.
La imagen que están dando estos jugadores desde que empezó la liga es, salvo casos muy contados, indigna de la historia de este club centenario y señero que es el Real Betis Balompié. Jugadores mediocres en el medio campo; delanteros que no existen porque casi ni hay (si nos tenemos que encomendar a un jugador como Emana, que juega cuando le apetece, mal vamos); defensas que conceden al menos un regalo en forma de gol en cada partido; y un portero nervioso que, cuando no son sus compañeros los que fallan, lo hace él, tal y como ha sucedido hoy con el gol del empate visitante.
Y lo que es peor: con el marcador empatado y jugándose sus últimas opciones de luchar por subir, verdaderamente parecía que íbamos ganando por la parsimonia mostrada por estos profesionales (mercenarios, según una afición que cada vez está más hasta las partes blandas) que ni se molestaban en empujar con un poquito de ahínco ni se esforzaban de verdad por crear ni tan siquiera algo de peligro (una única jugada bien elaborada en más de 90 minutos, la del gol de Juanma), excepción hecha de un Pavone tan batallador como inoperante, limitado y falto de ritmo.
En fin, que no me importaría nada que bien Lopera, bien Momparlet, bien Víctor Fernández (al que exculpo de todo este desaguisado), bien los que semana sí, semana también dan pena sobre el terreno de juego llegaran (a través del Google o de donde sea) a este artículo para que se den cuenta de una santa vez de lo que piensa de verdad la afición del Betis.
#1 by Rafa on 10 mayo 2010 - 2:02
Tu imparcialidad te honra y es digna de admiración, teniendo en cuenta el grado de forofismo futbolístico en general, y bético en particular, que profesas.
Serías un gran periodista deportivo si te dieran la oportunidad de serlo.
Saludos
#2 by victor on 10 mayo 2010 - 11:00
Hombre, Rafita, gracias por tus halagos, aunque yo creo que lo que se dice imparcial en esta entrada… XD
Tampoco creo que sea lo que se dice un forofo del fútbol (un gran aficionado sí), aunque sí muy bético. Pero a veces, exclusivamente porque este blog es mío y de nadie más (si acaso un poquito de mi co-administradora Calítoe.:. pero ya está) el cuerpo me pide dejar a un lado mi faceta periodística para desahogarme por espectáculos tan penosos y tan lamentables como los que llevamos sufriendo los béticos durante casi toda la temporada.
Ayer la afición (que poco a poco está dejando de acudir al campo harta con lo que hay) reprodujo en el mismo partido todos y cada uno de los cánticos referentes a los sentimientos experimentados, especialmente, en los últimos partidos; y en el 95% (por lo menos) yo les doy la razón.