Se cumplieron los pronósticos, y la Copa del Rey de fútbol tendrá como finalistas al Atlético de Madrid y al Sevilla. Los colchoneros acaban de clasificarse pese a perder por 3-2 en El Sardinero frente al Racing de Santander, gracias al contundente 4-0 del encuentro de ida; mientras que un paupérrimo Sevilla le tuvo que dar las gracias, una vez más, a «San» Andrés Palop ante un Getafe que mereció mucho más en la eliminatoria que el insuficiente 1-0 de ayer en el Coliseum Alfonso Pérez (2-0 en la ida).
Los azulones, que llegaron de forma clara a la portería sevillista al menos una decena de veces, sólo pudieron batir al guardameta valenciano en una ocasión, gracias a Soldado en el minuto 52. En el resto de las mismas sus atacantes se vieron impotentes ante la colosal actuación de Palop, que recordó a la del partido de vuelta de octavos contra el Barcelona.
La imagen ofrecida por el Sevilla no sólo ayer, sino en el cómputo global de los 180 minutos, fue sencillamente decepcionante, impropia de un equipo que lucha por quedar entre los 3 primeros en la liga, por progresar en la «Champions», y por conseguir la Copa. Sin embargo, como los goles no sólo son amores sino, sobre todo, lo que manda en este deporte, los sevillistas serán los que disputen la gran final gracias a haber marcado uno más que el «Geta», pese a haber sido netamente inferiores a su rival en el resto de las facetas del juego. Los afortunados tantos en Nervión de Luis Fabiano (por ser en la última jugada de la primera mitad) y del getafense Mario en propia puerta meten a los de Jiménez en su segunda final de Copa de las últimas cuatro ediciones.
El Atlético, después de una década
Y si el Sevilla intentará repetir su título de 2007, el Atlético de Madrid volverá a jugar una final después de diez años. Los colchoneros, equipo copero por excelencia en los 90 (3 títulos y 2 finales más), arrollaron al Racing la semana pasada en el Calderón (aunque con alguna ayudita arbitral); pero esta noche los cántabros rápidamente se han adelantado en el marcador, gracias a un autogol de Valera a los 2 minutos.
Parecía que, una vez más, el Atlético iba a ser fiel a su historia sufriendo cuando más fácil lo tenía, pero por fortuna para ellos seis minutos más tarde el racinguista Moratón también acertó con su propia portería, poniendo el empate y terminando, prácticamente, con la contienda.
El resto de lo ocurrido tuvo ya poca historia: los madrileños voltearon el marcador al comienzo de la segunda parte con un golazo de Jurado, pero en los dos últimos minutos Xisco y Tchité aprovecharon dos errores de De Gea y Ujfalusi, respectivamente, para darle, al menos, la victoria a su equipo en el encuentro.
La sede, por confirmar
Todavía no se sabe qué estadio será el que albergue a las aficiones rojiblanca madrileña y sevillista el miércoles 26 de mayo. El Calderón, por razones obvias, está descartado; el Olímpico de La Cartuja, 3/4 de lo mismo; y entre Mestalla y el Bernabéu ambos equipos prefieren este último por su mayor capacidad y por las fluidas comunicaciones que hay entre Sevilla y Madrid, para mayor comodidad de los seguidores del Sevilla.
El problema es que el estadio madridista acogerá cuatro días antes, como ya sabemos, la final de la Liga de Campeones; y podría no estar en las condiciones más deseadas -o al menos es lo que dicen- para que se dispute en él otro partido de la importancia de este Atlético-Sevilla. En tal caso, en breve se espera la confirmación de la sede.
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