Fernando Alonso vuelve a renacer en su lucha por el Mundial de Fórmla 1. El piloto asturiano de Ferrari logró un triunfo apoteósico en el Gran Premio de Italia, delante de todos los «tifossi» ferraristas que abarrotaban las gradas del mítico circuito de Monza.
Alonso, al que acompañaron en el podium Jenson Button y Felipe Massa, aprovechó el abandono de Hamilton y el «pinchazo» de Webber para escalar al tercer puesto de la general con 166 puntos, a 16 del inglés y a 21 del australiano. Es su tercera victoria con la «Scuderia» de Maranello.
Alonso y Ferrari fueron los grandes dominadores de todo el fin de semana y lo confirmaron con una carrera casi perfecta que, no obstante, estuvo a punto de irse al garete con la deficiente salida del asturiano. Desde la «pole», Fernando no salió bien, fue víctima de un agresivo Button y a punto estuvo de serlo de un no menos agresivo Massa.
El brasileño, sin opciones en el Mundial estuvo a punto de hacerle un flaco favor a su escudería en el momento en el que se emparejó con Alonso pasada la primera variante (Rettifilo). Pero las emociones no acabaron ahí, ya que pocos metros más tarde Hamilton, que intentaba remontar desde la quinta plaza, impactó su rueda delantera derecha con el Ferrari de Massa y rompió la dirección, quedando fuera de carrera en la variante della Roggia, la segunda. El líder del Mundial duró media vuelta en pista.
Button, Alonso y Massa se escaparon, mientras que por detrás Webber y Vettel intentaban remontar tras sendas malas salidas. La lucha entre los pilotos de Red Bull se saldó con un cuarto de Vettel -que, tras múltiples problemas, estiró su parada hasta la última vuelta para acabar cuarto- y un sexto de un Webber quien, pese a tomar de nuevo la cabeza de la general, desaprovechó una pintiparada ocasión para distanciarse de Hamilton.
Pese al visible mejor ritmo de Fernando el duelo no se decidió, como suele pasar en los últimos años en la Fórmula 1, hasta la parada en boxes. El asturiano, siempre pegado a la estela de Button, entró a cambiar neumáticos en la vuelta 37 de un total de 53, una más tarde que el actual campeón, y el excelente trabajo de los mecánicos de Ferrari hizo el resto.
Alonso salió justo por delante del inglés, aguantándole durante toda la vuelta siguiente hasta que sus neumáticos duros entraron en calor. De ahí hasta el final, coser y cantar ante el delirio de los aficionados italianos; unos «tifossi» que, de nuevo, vuelven a soñar con el milagro.
La Fórmula 1 se ha despedido de Europa. Ahora quedan las carreras de Singapur (nocturna), Japón, Corea, Brasil y Abu Dhabi, circuitos todos ellos en los que se presupone que por lo menos los Red Bull volverán a estar en las primeras posiciones. No será nada fácil, pero si Ferrari no comete errores será cuestión de tiempo que los 21 puntos estén remontados. Porque, hoy por hoy, tienen al mejor piloto de la parrilla en sus filas.
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