Lo que son las cosas del fútbol. Hace un par de semanas decía que el ascenso estaba «a tiro de piedra de la utopía»; pues bien, han bastado un par de buenos partidos solventados con victoria y buen juego para que la afición bética haya vuelto a ilusionarse con el equipo.
Si la semana pasada se «asaltó» el feudo del tercer clasificado, esta tarde se ha dado buena cuenta (3-1) de un equipo siempre peligroso como el Rayo Vallecano. Todo sin perder el sello desde que Víctor Fernández cogió las riendas de cuadro verdiblanco.
La diferencia de estos dos últimos encuentros con los anteriores ha sido la efectividad. Hoy el Betis, según cuentan las crónicas -esta semana nos hemos quedado sin televisión-, ha sido un vendaval durante todo el primer tiempo y los primeros minutos del segundo, hasta que sentenció el partido.
En los primeros cuarenta y cinco minutos Juanma, Carlos García y Sergio García tuvieron tres claras ocasiones, pero fue Jonathan Pereira, como en Córdoba y Cartagena, quien abrió el marcador a pase de Sergio García a los 16 minutos; y Emana, el que dio tranquilidad a los 21, después de batir por bajo al portero rayista, después de otra asistencia del ex delantero del Zaragoza.
Tras el descanso, un jugada de tiralíneas del Betis terminó con un centro raso desde la izquierda de Sergio García -otra vez- y con un certero remate de Jonathan Pereira, después de que Emana dejara pasar el balón de forma muy inteligente. Era el minuto 48 y, hasta el final, lo más destacable fue el gol del Rayo en la última jugada, después de un penalti más que «light» señalado por el árbitro a Melli, y que transformó Piti.
El Betis, con este convincente triunfo, se coloca cuarto a tres puntos del Cartagena, y con un calendario próximo bastante favorable -Real Unión fuera, y Castellón y Girona en casa-. Todavía no hay que lanzar las campanas al vuelo, pero tal vez sea éste el momento de ir a por la zona de ascenso.
Y voy un poco más lejos: sin intención de envalentonarme más de la cuenta -conozco a este equipo casi como si lo hubiese parido como para arriesgarme a ello-, Hércules y Real Sociedad están a nueve puntos a falta de, nada menos, 15 jornadas para el final. La distancia es notable, pero los descalabros vistos en esta categoría en anteriores campañas -y los intocables dos primeros han fallado alguna vez en las últimas semanas- me hacen pensar que, a poco que mantengamos en buena parte el tono de los últimos encuentros, la cabeza está más cerca de lo que indican esos nueve puntos, más aún teniendo que pasar todavía la Real por el Ruiz de Lopera.
El Madrid alcanza al Barça
En Primera, la noticia ha sido el cambio de líder. El Barça, en un accidentado choque para sus intereses en Almería, sólo pudo sacar un empate a 2. Guardiola e Ibrahimovic fueron expulsados y Puyol se marcó un autogol; pero Messi, con un golazo de maestro en un libre directo y otro de oportunista, impidió que los males fueran a más. Con diez el equipo catalán puso cerco a la meta de Diego Alves, pero el portero brasileño tuvo una inspirada actuación, y evitó la victoria barcelonista.
El Madrid tenía la ocasión de empatar en la cabeza de la tabla, pero durante muchos minutos el Sevilla le mantuvo en jaque. Los de Jiménez se pusieron 0-2, pero los cambios de Pellegrini y el acobardamiento sevillista tras el gol de Cristiano Ronaldo -acompañado de un extraño desfondamiento físico de los sevillistas- propiciaron la remontada. Sergio Ramos, de cabeza; y Van der Vaart en el descuento, tras un rechace de Palop, llevaron la locura al Bernabéu. Por cierto, que el gol del defensa camero llegó tras un córner que no era; y el del holandés, en falta sobre Stankevicius; lo digo porque luego se habla de «villaratos» y demás chuminadas, obviamente. De todos modos el triunfo del Madrid fue justo y hasta corto; porque los merengues, tras el segundo gol del Sevilla, dispusieron de infinidad de claras ocasiones, casi todas desbaratadas -cómo no- por Palop y los postes.
Mal fin de semana sevillista
Los dos grandes empatan, pues, a 63 puntos; mientras que el Sevilla queda con 46. Ha sido, a la espera de lo que haga mañana el Valencia contra el Racing, una jornada muy negativa para los hispalenses porque, a la debacle de la última media hora en Chamartín, se han unido los triunfos de Mallorca -que le alcanza en la clasificación-, Depor -que se pone a dos puntos y que visita Nervión el próximo sábado- y Athletic de Bilbao -que se sitúa a tres-.
Y del resto de la jornada, lo más espectacular ha sido la victoria del Xerez en Málaga por 2-4, la primera de la temporada a domicilio -y la tercera en total- en un partido loco con expulsiones, dos penaltis a favor de los azulinos, y estupor general en La Rosaleda. Por desgracia para el Xerez, la salvación todavía queda a diez puntos, pero al menos poco a poco van sacando resultados.
#1 by Esperanza on 8 marzo 2010 - 14:11
A ver si es verdad que se reengancha… A la vida 😉