Vettel, campeón del mundo de Fórmula 1


Vuelco total en la clasificación final del mundial de Fórmula 1. Sebastian Vettel ha vencido en el Gran Premio de Abu Dhabi lo que, unido a la séptima posición de Fernando Alonso, le ha valido para proclamarse campeón del mundo 2010, el más joven de la historia -récord que antes tenía Lewis Hamilton- y para que su escudería, Red Bull, con diferencia la más rápida de todo el mundial, haya conseguido el doblete con los títulos de constructores y de pilotos.

En la cultura popular se conoce a la Ley de Murphy como aquella que dice que todo lo que puede salir mal, saldrá peor. Pues bien, la carrera de hoy ha sido para Ferrari todo un ejemplo de lo que es la máxima principal de dicha ley. Ayer lograron, gracias a un nuevo milagro de Alonso, colocarse en una posición «cuasi» privilegiada -3ª- para afrontar las 55 vueltas con cierta tranquilidad… siempre y cuando las cosas rodaran como debían.

Para empezar, un «safety car»
Y ocurrió justo todo lo contrario. En la salida no hubo demasiados problemas, pese a que Button pasó al asturiano. Vettel, desde la «pole», impidió que Hamilton le adelantara -otro de los aspectos en los que confiaba la escudería de Maranello- y rápidamente puso tierra de por medio con respecto al resto del «paquete».

Pero todo comenzó a cambiar antes de que acabara la primera vuelta. Todo un heptacampeón mundial como Michael Schumacher trompeó intentando ganar posiciones, y Vitantonio Liuzzi, sin poder esquivarlo, se lo llevó por delante.

«Safety car» -algo casi improbable en el circuito de Yas Marina, con el montón de escapatorias que hay, pero que se dio-, con lo que algunos de los pilotos de la parte media/trasera de la parrilla entraron en boxes para cambiar un neumático, el blando, que teóricamente se degradaría en pocas vueltas. Entre los que pararon estuvieron el Renault de Vitaly Petrov y el Mercedes de Nico Rosberg; en principio una anécdota, pero que terminarían siendo decisivos en el devenir del campeonato.

Red Bull gana la partida estratégica
Fue entonces cuando Red Bull jugó su carta más arriesgada, y le salió a la perfección. Como si fuera una partida de ajedrez, «sacrificaron» a una torre como Webber -que se había quedado detrás de Alonso- haciéndole entrar en el «pit lane» pocas vueltas después de retirarse el coche de seguridad, esgrimiendo una importante degradación en sus neumáticos blandos.

La esperanza de la escudería austríaca era que Ferrari se preocupase casi exclusivamente de Webber, le calcara la estrategia y luego la carrera ya diría. Dicho y hecho: Ferrari y Alonso picaron el anzuelo, «capturaron» a Webber pero, por el contrario, dejaron a Red Bull el terreno expedito para dar «jaque mate».

En las previsiones de Christian Horner estaba que Alonso, pese a reincorporarse por delante de Webber, saliera con el tráfico necesario como poco para que en ningún momento pudiese pasar ni a Hamilton ni a Button con las estrategias; y, además, para que en el caso de que Petrov y Rosberg «colaboraran», decantar el mundial a favor de Vettel.

Alonso y Ferrari, incapaces de adelantar a Petrov
Dicho y hecho. Los neumáticos blandos de los que no pararon no se degradaron, y Fernando no sólo vio cómo se alejaban de forma definitiva de los dos pilotos de McLaren sino que, además, en ningún momento fue capaz no sólo de adelantar al Renault de Petrov sino ni tan siquiera de pegarse a él. Cierto es que Ferrari había planteado la carrera a la defensiva y que la jugada de Red Bull les pilló con el paso cambiado porque Alonso tenía que arriesgar, pero en mi opinión es absolutamente increíble lo poco que corría el F-10 en las rectas.

Fue ese aspecto el que terminó de arruinar la carrera del asturiano, al que hasta el otro Renault, el de Robert Kubica, se le terminó metiendo por medio. Visto lo visto, la esperanza era que Hamilton ganara la carrera o que Vettel rompiese; lo primero fue imposible porque el alemán gastó en su parada el tiempo necesario para salir delante de un Kubica que, sin entrar todavía en boxes, estaba frenando al inglés exactamente igual que su compañero a Alonso.

Y lo segundo tampoco ocurrió, entre otras cosas porque Vettel no tuvo necesidad de forzar en las últimas vueltas. El alemán, el sucesor en el palmarés teutón de Michael Schumacher, estalló de júbilo tanto en la vuelta de regreso al «pit lane» como en el podium. No era para menos. Hamilton y Button, segundo y tercero, fueron testigos del festejo del joven piloto de Red Bull y de su escudería.

Mientras tanto, Alonso y Webber se resignaban. El primero, tras su mala clasificación de ayer y tras no poder adelantar al español en la salida, sirvió de «conejillo de indias» para que su equipo ganase el campeonato de pilotos.

El segundo, por su parte, completó con un mal día una temporada sensacional, sobre todo en la segunda mitad de la misma; pero, pese a que supo perder con dignidad y entereza, a ver quién es capaz de convencerlo de ello apenas dos horas después de perder un título, su tercero, que tenía prácticamente en sus manos, tras haber actuado Ferrari más o menos como unos pardillos. Con no haber parado cuando lo hizo Webber habría sido suficiente, si bien no es menos cierto que hablar a toro -rojo, de Red Bull, más concretamente- pasado es muy, pero que muy sencillo.

En 2011, de nuevo a la carga
No obstante, todos en España esperamos y deseamos que en 2011 la «Scuderia» sea capaz de darle un coche un poquito más rápido -sólo nos conformamos con eso- para que vuelva a estar luchando y, si es posible, para que pueda ser campeón.

Y si poco a poco se le puede ir uniendo Jaime Alguersuari, mejor. El catalán, con su flojo Toro Rosso, terminó la temporada logrando dos valiosos puntos para un total de cinco. Un gran resultado para él, pero que, por desgracia, para el público español queda ensombrecido por la decepción vivda con Fernando Alonso. Qué se le va a hacer; así son las carreras. El año próximo el asturiano y Ferrari volverán a la carga.

CLASIFICACIÓN DEFINITIVA:

1º Sebastian Vettel (Alemania/Red Bull) 256
2º Fernando Alonso (España/Ferrari) 252
3º Mark Webber (Australia/Red Bull) 242
4º Lewis Hamilton (Gran Bretaña/McLaren) 240
5º Jenson Button (Gran Bretaña/McLaren) 214

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