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El «Currobetis» respira en La Rosaleda (0-2)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 1 abril 2012
MÁLAGA 0-BETIS 2 (Jornada 31ª, 30ª real, en PRIMERA DIVISIÓN/LIGA BBVA)
Anoche, en la víspera del Domingo de Ramos y, por lo tanto, del comienzo de la Semana Santa en Sevilla, volvió a renacer la leyenda del «Currobetis». Esa que, comparando al equipo heliopolitano con el llamado «Faraón de Camas» -un bético ilustre donde los haya como Curro Romero-, hace al Betis capaz de lo peor, pero también de lo mejor.
Como muestra, un botón: si en la presente liga contasen sólo los resultados contra los 7-8 equipos más poderosos, el Betis sin duda estaría como mínimo en puestos europeos. Por desgracia para los sevillanos, en la liga juegan veinte equipos; de ahí que, ante su deficiente rendimiento contra los de abajo, el equipo de Pepe Mel esté peleando por salvar la categoría.
Pero anoche, como decimos, tras seis semanas sin ganar y después de haber perdido consecutivamente cuatro puntos casi de forma ignominiosa en casa ante Espanyol y Racing, el Betis volvió a mostrar su mejor versión ante otro rival, el Málaga que, como Valencia, Atlético o Athletic de Bilbao, pelea por puestos europeos. Por los de Champions, más concretamente.
Y si no su mejor versión sí al menos la más sobria y efectiva. Porque ayer el Betis no enamoró para nada con su juego en La Rosaleda -difícil lo tenía, a domicilio y ante un contrario de campanillas como lo es este Málaga-; pero sí mató a los de Pellegrini con su seriedad atrás y su efectividad en los remates a gol.
Algo que hasta ahora le había privado, por su tradicional déficit, de sumar más puntos en su casillero; pero que anoche le proporcionó un triunfo vital, que le mantiene a siete puntos -más el «average»- del equipo que ahora marca la frontera del descenso: el sorprendente Zaragoza que, con su triunfo en Gijón, cada semana que pasa hace más méritos para terminar consumando lo que, hace nada, parecía un verdadero milagro. Sporting y Racing están ya a diez puntos.
El resumen del partido es bien claro y simple: dominio malaguista, llegadas no abundantes pero sí con mediana claridad, y nulo acierto en el remate, sobre todo a cargo de Salomón Rondón y, en el segundo tiempo, del veterano «killer» Van Nistelrooy. Y cuando el Málaga por fin conseguía enviar la pelota entre los tres palos, ahí estaba un magnífico Fabricio para evitar sustos.
El Betis esperó su oportunidad y, cuando la tuvo, mató. A balón parado, más concretamente, y antes del descanso. En el minuto 39 Rubén Castro peinó un saque de falta lateral de Beñat y batió a Kameni; mientras que en el descuento Chechu Dorado aprovechó un pequeño barullo en un córner para batir con sangre fría al ex del Espanyol. Undécimo gol para el delantero canario, y primero en la meta contraria para el central cordobés, que se quitó la espina de los dos autogoles concedidos en esta temporada.
Ahora, después de pasar una Semana Santa más tranquila de lo que se presumía, toca confirmar este triunfo el sábado, a las 22:00, contra otro rival directo, el Villarreal; un equipo que en sus años de gloria siempre se ha caracterizado por el buen trato al balón, algo que no parece haber perdido con la llegada de Lotina. Lo que, por sus características, le puede venir muy bien a los verdiblancos quienes, de ganar, además de alejarse un poco más del descenso -se presume que el Zaragoza debe perder ante el Barça-, podrían meter en un buen lío a los castellonenses.
Pandiani deja helado otra vez al Villamarín (1-1)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 22 marzo 2012
BETIS 1-ESPANYOL 1
Todos los que lo conocen bien -entre los cuales me incluyo- saben que el Betis es especialista supremo en complicarse la vida cuando más fácil lo tiene. O, al menos, en no saber sentenciar sus objetivos, especialmente si éstos se escriben en clave de salvamento de la categoría. Esta noche, en el minuto 93 de su partido ante el Espanyol en el Benito Villamarín, los de Pepe Mel, tras cuatro jornadas sin ganar -y después del espantoso ridículo del último sábado en Vallecas- contaban con una renta virtual sobre los puestos de descenso de nueve puntos gracias al gol, una vez más, de Rubén Castro; pero al terminar el choque un par de ellos más tarde, dos de esos puntos habían «volado» del casillero verdiblanco.
Ello aconteció merced a un garrafal error al alimón entre Nelson y Jonathan Pereira, que hizo que el balón le quedara franco a un especialista en aguarle la fiesta a los verdiblancos. Walter Pandiani, que en la primera vuelta fue el autor del gol de la victoria «perica», ya marcó con el Espanyol, hace cinco temporadas (06-07), en circunstancias similares, un gol que escoció sobremanera al beticismo; y esta noche ha aprovechado el regalito de la zaga para clavar en la escuadra un inapelable zurdazo que, como aquel año, ha vuelto a «robarle» al Betis dos puntos que podrían ser importantes cuando la liga acabe, allá por mediados de mayo.
No obstante, visto el nefasto rendimiento que continúan dando sus rivales más directos, Racing y Sporting, sobre todo, el Betis no debería pasar demasiados apuros para mantenerse en Primera, a pesar de su irregularidad y su incapacidad durante muchos tramos del campeonato para sumar victorias. Sin ir más lejos, pese a este jarro de agua fría, los de las trece barras amplían un poco más más su ventaja sobre cántabros y asturianos, siendo ya de siete puntos. Un mal menor antes de la visita de los racinguistas dentro de tres días, partido vital éste para definir gran parte de las opciones de pasar un final de temporada relativamente tranquilo.
Es decir, que con un poco de perspectiva, el punto en sí ante un rival que pelea por jugar en Europa la próxima campaña no es malo aunque sea en casa; lo que verdaderamente fastidia a los béticos, obviamente, es la forma en la que ha llegado. Aunque, en honor a la verdad, la igualada final es el resultado más justo según los méritos -no demasiados precisamente- de ambos equipos.
Tras una primera mitad absolutamente tediosa, aburrida y de tanteo, el Betis apretó un poco el acelerador en la reanudación, y la meta de Kiko Casilla empezó a verse amenazada, aunque sin demasiado mordiente en las llegadas de los locales. La entrada de Jonathan Pereira -por un no muy afortunado Juanma- y de Pozuelo reactivó el ataque bético después de que el Espanyol se fuera sacudiendo el inicial dominio heliopolitano en el segundo acto del partido.
A doce minutos del final, el Betis encontró el gol en una gran jugada por la derecha del pequeño delantero gallego, que cabeceó inapelablemente el goleador, Rubén Castro, quien tras cuatro jornadas sin marcar anotó su 10º tanto en la liga. Parecía el gol salvador, el que daría al beticismo una buena dosis de tranquilidad después de que su vecino, el Sevilla, se estuviera deshiciendo del Racing al mismo tiempo.
Pero el destino, cual célebre canción de Sabina, le terminó gastando al Betis una nueva «broma macabra». O, al menos, bastante fastidiosa. Después de que Didac perdonara el empate, apenas dos minutos después -en el último del descuento- Pereira, junto a Nelson, emborronó su gran actuación en los minutos que estuvo sobre el césped con el fallo tras el que el «Rifle» uruguayo fusiló a Fabricio. Si el domingo se da buena cuenta del Racing, probablemente esto no deje de ser poco menos que una anécdota. Mas si no es así, cuidadín, cuidadín, que últimamente (véanse sin ir más lejos las temporadas 08-09 en Primera y 09-10 en Segunda) el Betis suele salir a la larga seriamente perjudicado del indulto con el que, en situaciones como ésta, suele «obsequiar» a sus adversarios.
¿Por qué en España los cuartos árbitros en cada partido son de inferior categoría con respecto a los principales?
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General, Opinión, Reflexiones on 13 marzo 2012
Como creo que todos recordamos, en el Betis-Real Madrid del pasado fin de semana, Iturralde González se lesionó en el descanso y fue reemplazado por el cuarto colegiado, el vasco Sagués Oscoz, árbitro de Segunda División B que, para más inri, fue descendido la pasada temporada por sus nefastas actuaciones en Segunda A.
Sagués completó en Sevilla una actuación llena de errores, entre los que destacaron por encima de todos los dos flagrantes penaltis no señalados a favor del Betis, con los que los verdiblancos podrían haber ganado al gigante blanco. Jorge Valdano afirmó en Carrusel Deportivo, tras la primera de sus decisiones, que el «trencilla» no pitaría nada, para no meterse en líos.
Creo que las palabras del ex jugador y ex entrenador hispanoargentino, de las que tuve conocimiento al día siguiente, no pudieron ser más acertadas. Hasta cierto punto es, si no diculpable, sí al menos comprensible la actitud de Sagués, un pobre hombre al que los avatares del destino colocaron el sábado en primera línea de fuego, en un partido de la máxima categoría con el Madrid presente, y en un choque que, además, se le estaba complicando sobremanera a los de Florentino Pérez y José Mourinho.
El vasco debió estar pensando algo así como «virgencita, virgencita, que me quede como estoy, que no ocurra nada complicado…»; pero no tuvo fortuna. Los líos aparecieron y bien; y Sagués, al que apenas si le iba algo en el asunto ya que jamás va a arbitrar en Primera, optó por lo más cómodo: «esconder» la cabeza bajo la tierra, como los avestruces, máxime cuando las decisiones que debía tomar eran contra el equipo más poderoso -en todos los sentidos, deportivos y sobre todo extradeportivos- del fútbol español. Algo muy humano, si no quieres estar innecesariamente en el centro de la diana mediática. Total, nadie te va a reprochar nada porque todo el mundo sabe cómo has llegado hasta ahí.
No es Sagués el culpable de este desaguisado. Todo esto esconde lo que para mí no es sino una grave carencia dentro de la forma de designar a los colegiados en el fútbol español; una reflexión que no he escuchado en ni uno solo de los numerosos debates futbolísticos que se hacen a nivel nacional en los medios de comunicación; quizás porque el perjudicado el sábado no fue el Madrid.
¿Por qué los cuartos árbitros en el fútbol patrio profesional son colegiados de Segunda División B? Con lo fácil que sería colocar en ese puesto a los de Primera que no tengan que arbitrar el correspondiente fin de semana. En los campeonatos internacionales -Mundial, Eurocopa, Champions, Europa League…- quienes realizan la función de cuarto árbitro son todos ellos colegiados de élite, todos ellos con la escarapela que demuestra su internacionalidad. ¿Por qué no se hace aquí algo similar?
¿Se imaginan lo que llegaría a ocurrir si lo del sábado en Heliópolis hubiera tenido lugar, por ejemplo, en un Barça-Madrid? Claro que se lo imaginan: se habría armado un escándalo monumental. Y no es nada complicado evitar tanto riesgo, tanta diferencia de categoría, y tanto -humano- pasotismo. Hay veinte árbitros en Primera para diez partidos a la semana; y veintidós en Segunda, para un total de once encuentros. Pues ya está: un árbitro principal y un cuarto árbitro por choque, y todos ocupados cada jornada. Y si hay que darles a cada uno dos duros más -o euros, mejor dicho-, pues se les dan, y punto. Fíjense qué solución tan sencilla. El remedio no sería infalible del todo en el sentido de que fallos seguiría habiendo, aunque probablemente bastantes menos.
Pero claro, estamos en España, en la actual RFEF y con el señor Villar de presidente, el mismo que dice que la final de Copa no se fija a principios de la pretemporada porque en España no hay esa cultura. Posiblemente lo que planteo en este humilde artículo no sea sino pedir peras al olmo.
El Betis merece ganar al Madrid, pero el árbitro le corta las alas (2-3)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 10 marzo 2012
BETIS 2-R.MADRID 3 (Jornada 27ª, 26 real, en Primera División)
El Madrid no necesita ayudas de este tipo para ganar los partidos. O, al menos, no las debería necesitar. El todopoderoso equipo de Florentino Pérez y José Mourinho, hecho a golpe de talonario, tiene jugadores lo suficientemente buenos como para ganar la liga de la forma que lo está haciendo este año: indiscutiblemente. Pero hoy ha precisado de un inestimable favor arbitral para llevarse los tres puntos del Benito Villamarín.
Sagués Oscoz; apunten ese nombre, porque es el de un colegiado de 2ªB que, si no deja el arbitraje, a buen seguro que lo tendremos dentro de no demasiados años pitando en la élite, visto cómo parecen estar las cosas actualmente en el fútbol español. Sagués Oscoz debió entrar en el descanso por lesión de Iturralde González -considerado abiertamente por la prensa nacional como árbitro «pro Villarato-Barça»-, y se ha tragado sendas manos de Xabi Alonso y Sergio Ramos, a cada cual más clamorosa, con las que el signo del partido habría cambiado radicalmente.
Habrá quienes me tachen de osado, sobre todo si no han visto el partido, pero no dudo ningún momento en afirmar que hoy el Betis ha merecido ganar el partido y romper el impresionante récord de victorias a domicilio -ya son diez consecutivas- que ha establecido el que va a ser un merecidísimo campeón de liga.
Lo digo así, tal y como lo pienso. El clásico planteamiento atrevido de Pepe Mel no sólo ha puesto contra las cuerdas al gigante madridista -al que, además del arbitraje, ha salvado su enorme pegada-, sino que además ha debido traer como resultado tres puntos de oro con los que el Betis habría dado un paso realmente gigantesco hacia la salvación. Pero hoy no le han dejado vencer, y ojalá no tenga que acordarse a final de temporada de estos dos penaltis el día en el que al Madrid se le permitió poco menos que jugar a balonmano en su propia área.
VALIENTE Y EFECTIVO DE SALIDA
El Betis sorprendió al Madrid de inicio; un Madrid que quizás no se esperaba la gran salida de los heliopolitanos. El resultado, un golazo a los diez minutos, en una contra letal que se inició con una carrera de Nacho por la izquierda. Su centro lo controló Rubén Castro -no, no hubo manos, señores de LaSexta- y, acto seguido, le cedió la pelota a Jorge Molina, que fusiló a Casillas sin piedad. Quinto gol de la temporada del alcoyano -tercero seguido-, y segundo al Real Madrid.
Todo el mundo esperaba que, tarde o temprano, el Madrid reaccionara; pero por el momento lo que había era un Betis que, de la mano de un extraordinario Jefferson Montero, le estaba creando en ataque a los hoy de rojo bastantes más problemas de los que todos ellos podían esperarse. Pero dejarles un metro a estos tipos es mortal. Eso hizo el Betis a los 24 minutos al perder un balón en medio campo, y el resultado fue un mortal contragolpe que Higuaín culminó con el gol del empate.
No obstante, el Madrid continuó sin ser superior. Las mejores ocasiones, no demasiadas pero sí bastante claras, seguían siendo del Betis. Jorge Molina no controló un buen pase dentro del área a los 39 minutos con el que habría vuelto a quedarse solo ante Casillas; y un minuto más tarde Salva Sevilla mandó un libre directo al travesaño. Pese a esta acción, el almeriense no ha tenido su día, siendo probablemente el peor de los béticos en la noche de hoy.
DECISIVO RELEVO ARBITRAL
Tras el descanso, se produjo el cambio que terminó por decantar el partido a favor del Madrid. Y no lo hizo Mourinho; simplemente el cuarto árbitro, el debutante Sagués Oscoz, reemplazó al lesionado Iturralde, que hasta entonces estaba realizando una labor bastante buena. Su nefasto arbitraje -quiero pensar que por su inexperiencia, aunque tampoco descarto algo de miedo- le ha restado protagonismo al excepcional partido que continuó viéndose en la segunda mitad.
Cristiano Ronaldo, desaparecido en combate en el primer tiempo, hizo de «killer», y «cazó» un balón a los seis minutos ante la indecisión de la defensa bética para batir a Fabricio y hacer el 1-2. Cualquier equipo, a excepción del Barça, se habría rendido indefectiblemente ante esta adversidad, conocedor del sobresaliente potencial de los «merengues»; pero este Betis hoy estaba torero. Tres más tarde Jefferson Montero encontró el premio a su incansable labor ofensiva batiendo a Casillas por bajo, con la derecha, tras el rechace de un córner.
LA VERGÜENZA Y EL ESCÁNDALO INVADEN HELIÓPOLIS
Ya sí que se podía pensar que el espíritu del «CurroBetis» sobrevolaba el casi repleto Benito Villamarín, conduciendo al beticismo a otra de esas noches mágicas que este singular equipo les regala de vez en cuando; pero Sagués Oscoz empezó por obviar la fiesta «tragándose», al cuarto de hora, una mano flagrante de Xabi Alonso. Fue la primera de las dos penas máximas que se han marchado al limbo. Cierto es que la acción es involuntaria, pero con la mano despegadísima del cuerpo el reglamento es claro: penalti. Penalti para todos, menos para el novato.
El infortunio se agravó para el Betis cuando de nuevo el goleador portugués aprovechó la candidez de Dorado para remachar una gran parada de Fabricio después de un saque de esquina, y hacer el gol de la victoria del Madrid, su 31º en lo que llevamos de temporada. Era el minuto 72 y, pese a los cambios -entraron Pozuelo, Santa Cruz y Cañas-, el Betis estaba ya muy cansado.
Mas no era plan de darse por vencido; y a fe que los de Mel habrían obtenido un justísimo premio si Sagués Oscoz, quién si no, hubiera visto cómo Sergio Ramos, emulando a su compañero Casillas, desvió con la mano -sí, CON LA MANO y no con el muslo, señor Andújar Oliver, árbitro del mundo MARCA- el disparo final de Jefferson Montero que habría acabado en la red, a buen seguro. Cierto es que esa jugada era más de su asistente que de él mismo, pero la única verdad es que se pasó de penalti y expulsión del camero al evitar un gol casi cantado, al final del partido.
Al Madrid este escándalo no le va a hacer ganar la liga -al menos si analizamos éste por separado, porque si echamos la vista atrás…-, pero repito y reitero: con lo apretado que está todo ojalá el Betis no tenga que acordarse a final de temporada de estos tres puntos que hoy terceras personas le han impedido ganar. Tras las lamentaciones de mañana, tocará quedarse con lo positivo, con la gran imagen dada ante el mejor equipo de la liga; e intentar retomar el camino de la victoria exactamente dentro de siete días, en un campo ciertamente complicado como el estadio de Vallecas.
El «Centenariazo» del Depor cumple diez años
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General, Mi particular memoria deportiva on 6 marzo 2012
MI PARTICULAR MEMORIA DEPORTIVA (35)
Fue, sin duda, el mayor «campanazo» del mundo del fútbol en 2002. Todo estaba preparado para que el Real Madrid ganase aquella edición de la Copa del Rey. Era el Madrid un equipo, como el de hoy, hecho por Florentino Pérez auténticamente a golpe de talonario -Figo, Zidane, Roberto Carlos… más Raúl, Íker Casillas o Fernando Hierro- en el que el único miembro de perfil modesto era su técnico, el hoy campeón del mundo con España Vicente Del Bosque.
El club blanco cumplía cien años aquel 6 de marzo; desde principios de la temporada la Federación Española decidió que la final de Copa se jugaría ese día, el 6 de marzo… y en el estadio Santiago Bernabéu. El Madrid, un conjunto confeccionado para ganarlo absolutamente todo, no falló y llegó al choque decisivo, como se esperaba.
Su rival era el Deportivo de La Coruña, dirigido por «Jabo» Irureta; pero a poca gente más allá de los deportivistas parecía importarle verdaderamente, a pesar de que dos años antes habían sido campeones de liga, y en el presente luchaban por ella. Quien más quien menos, con un Bernabéu ocupado al 65-70% por seguidores blancos -recordemos, en una final las entradas deben repartirse al 50% entre ambas aficiones, aunque uno de los clubes sea el anfitrión-, esperaba que después de los noventa minutos Fernando Hierro levantara el primero de todos los títulos que Florentino Pérez esperaba ganar aquel año tan especial para la historia del Madrid.
Un título que, además, llevaba el Madrid sin poderlo ganar desde hacía nueve años… y que iba a tener que esperarlo otros ocho más. Porque el Depor, muy cómodo en su papel de «David», sorprendió a propios y extraños derrotando a «Goliat» Madrid por 1-2, y llevándose una Copa muy especial no sólo por conseguirlo en las circunstancias ya comentadas, sino porque el llamado Campeonato de España también cumplía cien años en aquel histórico 2002.
Los goles en el primer tiempo de Sergio y de Diego Tristán hicieron inútil por completo el de Raúl al cuarto de hora de la segunda mitad. El Bernabéu, salvo el fondo de los seguidores blanquiazules, claro está, se quedó boquiabierto y patidifuso: el «Depor», el «SuperDepor versión 2.0», había castigado la prepotencia no tanto de los profesionales merengues, sino sobre todo de su junta directiva… y, por qué no decirlo, de su prensa afín. Aquella gesta, a imagen y semejanza del celebérrimo «Maracanazo» de 1950, pasó a ser conocida como el «Centenariazo»; y supuso el primer gran mazazo para Florentino Pérez como presidente del Madrid, y como deseoso dominador del fútbol mundial.
En total, el Deportivo -ahora inmerso en un más que probable retorno a Primera División- posee una liga, dos Copas y tres Supercopas de España; y ha llegado una vez a semifinales de la Champions y otra a la misma ronda de la ya extinta Recopa. Para todos esos logros la afición coruñesa guarda un hueco en su corazón; pero me atrevería a decir que, pese a que la liga del 2000 es lo más grande que ha conseguido el Depor en su historia, el título más y mejor recordado de todos es aquél que hoy celebra su primera década, la Copa que levantó Fran. Porque no sólo se enfrentaron al considerado como mejor equipo del siglo XX en su casa, en su Centenario, y en una Copa que se la habían puesto en bandeja de plata; sino que además, ganaron.
Ocasión perdida ante un sólido Levante (3-1)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 5 marzo 2012
LEVANTE 3-BETIS 1 (Jornada 26, 25ª real, en Primera División)
El Betis ha desperdiciado una oportunidad pintiparada de haber puesto una distancia casi definitiva con respecto a los puestos de descenso, al haber perdido esta noche por 3-1 frente a un renacido Levante, que tras ocho semanas sin ganar ha enlazado dos triunfos seguidos y mantiene la cuarta plaza.
El técnico levantinista, Juan Ignacio Martínez, ha sido más inteligente que Pepe Mel a la hora del planteamiento de su equipo. Sin hacer un juego espectacular, su sólida defensa ha anulado por completo el juego de ataque de un Betis monopolizador del balón en la primera parte, pero falto absolutamente de mordiente a lo largo de todo el partido. Y al contragolpe han sido, sencillamente, letales.
Los valencianos, que no ganaban en casa desde que en diciembre derrotaran al Sevilla, apenas si llegaron tres veces a la meta de Fabricio en el primer tiempo, pero aprovecharon dos de ellas; justo lo contrario que un Betis cuya delantera fue incapaz de culminar las acciones de Jefferson Montero, espectacular en el dribling y el desborde cerca del área, pero más deficiente en los pases.
El Levante aprovechó, a los 34 minutos, la segunda de las dos faltas -más que dudosas ambas- cercanas al área señaladas sobre Ghezzal, toda una pesadilla para la zaga verdiblanca. Barkero, con un soberbio disparo, batió a Fabricio; y ocho minutos más tarde Xavi Torres, solo como la una cabeceó a la red un centro comodísimo de Juanfran. Demasiado castigo, por entonces.
De nada le sirvió a los heliopolitanos el gol de Jorge Molina -segundo consecutivo suyo, al aprovechar un error garrafal, el único, de la zaga «granota»- al filo del descanso. Un contragolpe letal de los locales, llevado por Ghezzal y culminado por Koné a los cinco minutos de la segunda parte -con la defensa por completo de espectadora de excepción ante la acción del pasador- acabó con todas las esperanzas béticas de remontada.
Los valencianos tuvieron unos minutos en los que, siempre a la contra, pudieron golear a un Betis desnortado; pero no lo hicieron. Sin embargo, como durante casi todo el partido, supieron contener adecuadamente a un ataque, el verdiblanco, que no mejoró ni tan siquiera con la entrada de Roque Santa Cruz. Sólo un cabezazo postrero al palo de Rubén Castro y una parada de Munúa a tiro de Jorge Molina inquietaron la meta de un tranquilo Munúa.
El descenso, no obstante, sigue estando a seis puntos. Pero la visita del Madrid dentro de cinco días hace inevitable pensar que entre el empate de la pasada semana contra el Getafe y la derrota de hoy, el Betis ha desaprovechado la ocasión de su vida no de luchar por Europa, sino de haberse alejado definitivamente de la quema y de empezar a pensar en vivir un ilusionante final de temporada.
No ha sido así, y aunque la irregularidad de los de abajo hace que la distancia con el descenso sea relativamente cómoda -seis puntos-, toca seguir remando durante algunas jornadas más -cuidado, porque las dos próximas, Madrid y Rayo, no son nada proclives para sacar rédito- para seguir soñando con cumplir lo antes posible el objetivo real y único: permanecer, a ser posible de forma más o menos holgada, en Primera División.
Un punto más cerca de la salvación (1-1)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 25 febrero 2012
BETIS 1-GETAFE 1 (JORNADA 25ª, 24ª REAL, EN PRIMERA DIVISIÓN/LIGA BBVA
El Betis no ha podido lograr esta tarde su tercera victoria consecutiva, al empatar a uno frente al Getafe en el Benito Villamarín, en un partido de ida y vuelta en el que los verdiblancos han podido ganar, pero en el que la falta de puntería les ha impedido sentenciar a unos azulones que también han tenido sus opciones.
No obstante, la igualada, combinada con el 1-1 del Racing-Sporting, sigue manteniendo a los de Mel seis puntos por encima de los puestos de peligro. Si miramos los promedios de campañas anteriores, al Betis, que ya ha alcanzado los 30 puntos, tan sólo le faltarían unos 12 ó 13 para asegurarse competir un año más en Primera División.
Como decimos, no ha sido un encuentro brillante en lo técnico, pero sí muy entretenido y con numerosas idas y venidas a las áreas, sobre todo en la segunda parte. Casi sin defensas titulares, el Getafe ha optado en la primera mitad por discutirle la posesión de balón al Betis, con éxito ya que por momentos se llegó a marcar un 52% favorable a los madrileños. Ello ha impedido al Betis llegar con grandes dosis de peligro a la portería de Moyà, aunque en el 4-4-2 que ante la ausencia de Salva Sevilla ha dispuesto Pepe Mel ya se observaba que Jefferson Montero tenía ganas e inspiración a la hora de fabricar las jugadas.
El ecuatoriano ha sido clave en el gol bético, a los cinco minutos de la segunda mitad. Montero recibió el balón de Jorge Molina después de que Juanma lo robara en medio campo, y antes de llegar al área se lo devolvió al delantero alcoyano, que batió la meta getafense con un punterazo imparable para Moyà. Es el tercer gol en liga de Jorge Molina, que curiosamente estaba a punto de ser sustituido por Santa Cruz.
Pero muy poco ha durado la alegría en el Villamarín, en parte por culpa de los jueces de línea, ahora llamados árbitros asistentes. Primero uno de ellos desbarató una buena ocasión de Rubén Castro por un fuera de juego a todas luces inexistente; y acto seguido su compañero no hizo lo mismo en el balón enviado por Varela a las espaldas de Nacho, aprovechado por el murciano para dar el pase de la muerte que, ante el acoso de Güiza, convirtió Chechu Dorado, en su segundo autogol de la temporada. Era el minuto 54; Nacho falló en la internada de Varela, pero viendo las imágenes da la sensación de que el lateral del Getafe estaba en «off-side». Mala suerte, pues.
De ahí al final, tanto Betis como Getafe han buscado la victoria que les habría alejado casi definitivamente del descenso, si bien han sido los verdiblancos quienes han gozado de más ocasiones, casi todas ellas partiendo de las botas de Jefferson Montero. La precipitación y la falta de ideas en el remate tanto del propio Montero como de Rubén Castro, Iriney y Santa Cruz han propiciado que el marcador no se volviera a alterar. Se puede decir, realmente, que el empate ha sido justo, pero nadie habría puesto objeción alguna si los tres puntos se hubiesen quedado al final de La Palmera.
Antes de terminar, me gustaría mandarle a toda la familia bética mi más sentido pésame por el fallecimiento de don Juan Manuel Mauduit, abogado de profesión y presidente del Betis entre 1979 y 1983, en una de las mejores épocas del club, ya que bajo su mandato el Betis siempre jugó en Primera División. La noticia se ha conocido escasos minutos después de la finalización del encuentro, lo que ha impedido que el club le rindiera esta misma tarde un más que merecido recuerdo y homenaje. Descanse en paz, don Juan Manuel Mauduit…
Un sobrio Betis apuntilla sin piedad al moribundo Zaragoza (0-2)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 20 febrero 2012
ZARAGOZA 0-BETIS 2
Importantísima victoria la que ha logrado el Betis esta noche en el estadio de La Romareda, frente a un Zaragoza que se hunde definitivamente en la clasificación. Los dos goles de Rubén Castro, en un partido muy serio de los verdiblancos, alejan al equipo heliopolitano en seis puntos de la zona de descenso, y le colocan en un extraordinario 12º puesto.
El Zaragoza, cuyo triunfo en casa del Espanyol hace una semana le hacía albergar alguna esperanza, se la jugaba; y de eso mismo se aprovechó el Betis. En la primera parte, los de Mel -que repitió el equipo de la última jornada, salvo Cañas por el sancionado Iriney- no han estado tan brillantes como contra el Athletic, pero han sabido aguantar el animoso inicio de los maños, y esperar su momento para asestar el golpe.
Éste ha llegado a los 41 minutos, después de que la ansiedad de los maños les impidiera aprovechar alguna de las no demasiadas ocasiones en las que han llegado con cierta claridad a la meta de Fabricio. El Betis, por el contrario, acertó a la segunda: pase en vaselina de Jorge Molina, error en la zaga blanquilla al hace el fuera de juego y Rubén Castro, en una acción de puro delantero, la puso a bote pronto en la escuadra.
Fue el golpe que acabó con la moral zaragocista, porque en el segundo tiempo el Betis, al contragolpe, sin hacer su partido más preciosista, les ha podido endosar una goleada espectacular. Ni Rubén Castro, ni Salva Sevilla, ni Jonathan Pereira -éste con un zurdazo a la escuadra- supieron sentenciar antes del minuto 69, cuando ha llegado la puntilla verdiblanca para su rival aragonés.
El canario, quién si no, ha aprovechado un rechace de Roberto a tiro de Jorge Molina -tras un gran pase de Beñat- para marcar el 0-2, su noveno gol en liga y el tanto que no sólo da una cierta tranquilidad clasificatoria al Betis, sino que sepulta casi definitivamente las opciones del Zaragoza de permanecer en Primera División.
Ahora el Betis recibirá al Getafe -sin Salva Sevilla, sancionado por acumulación de amonestaciones- con la intención de aprovechar de nuevo la onda positiva, alejarse aún más del peligro… y, quién sabe, dada la tremenda igualdad que existe en esta liga del cuarto para abajo, empezar a vislumbrar -sin decirlo nada alto, que conste- otros objetivos impensables hace tan sólo un par de jornadas.
CLASIFICACIÓN (Jornada 24ª, 23ª real):
1º R. Madrid 61 puntos
2º Barcelona 51
3º Valencia 40
4º Espanyol 33
5º Athletic 33
6º Atlético 32
7º Levante 32
8º Rayo 31
9º Málaga 31
10º Osasuna 31
11º Sevilla 29
12º BETIS 29
13º Mallorca 28
14º Getafe 28
15º Granada 28
16º R. Sociedad 27
17º Villarreal 26
18º Racing 23
19º Sporting 20
20º Zaragoza 15
Nelson da la vida al Betis en el último suspiro (2-1)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 12 febrero 2012
BETIS 2-ATHLETIC CLUB DE BILBAO 1 (JORNADA 23ª, 22ª REAL, EN PRIMERA DIVISIÓN/LIGA BBVA)
Otra vez al «estilo Betis». Si hace algunas jornadas los verdiblancos salieron ante el Valencia del nefasto período de diez jornadas sin ganar con un triunfo en el descuento, tres cuartos de lo mismo ha sucedido esta noche, también en el Villamarín y ante un equipo importante como el Athletic.
Un golazo del que menos se esperaba, Nelson, y cuando todo parecía que terminaría en empate, ha valido para que el Betis haya obtenido tres puntos realmente valiosos y necesarios después de los fracasos de las anteriores dos jornadas. Un extraordinario chut desde fuera del área que hace que los béticos se distancien un poco de la zona «caliente» de la tabla clasificatoria.
El Betis mereció haberse adelantado mucho antes frente a un Athletic finalista de Copa, pero que jugó el tramo final con diez por expulsión de Javi Martínez, y que acabó bastante tocado físicamente, quizás acusando el innecesario sobreesfuerzo en el segundo tiempo de la semifinal copera. El nerviosismo y la ansiedad, lógicos cuando se llevan varios encuentros sin ganar y se bordea el peligro, han impedido que ello ocurriera antes del sorprendente zapatazo de Nelson, un tanto crucial que hizo llorar de la emoción al debutante esta noche en la titularidad durante la presente liga.
Todo había empezado muy bien para el Betis, que tomó las riendas del juego ante un equipo, el de Marcelo Bielsa -al que ha derrotado las dos veces que se han medido en esta campaña-, que parecía un tanto contemplativo. La revolución llevada a cabo por Pepe Mel, empezando en la portería -Fabricio, que estuvo bastante acertado- y terminando en la punta del ataque -Jorge Molina-, dio resultados desde muy pronto. Así Ruben Castro a los diez minutos, con un gran disparo de rosca desde el lateral izquierdo del área, batió
a Gorka Iraizoz y puso en ventaja al Betis en un partido por primera vez en tres jornadas.
Poco duró la alegría, puesto que apenas unos minutos más tarde Javi Martínez cabeceó un córner sin saltar, y puso el empate a uno. Los centrales béticos, Paulao y Dorado, no anduvieron demasiado finos en la defensa del saque de esquina, y el reconvertido central del Athletic colocó las tablas en el marcador electrónico situado en Gol Norte.
Tras la igualada, el Betis anduvo un poco en estado de shock, lo que no pudieron aprovechar los leones pese a su dominio territorial. Los De Marcos, Muniain y Llorente causaban el respeto que cualquier aficionado al fútbol se puede imaginar. Especialmente el delantero internacional, que no obstante esta noche ha visto frenada su impresionante racha goleadora de los últimos compromisos. En los minutos anteriores al descanso los locales volvieron a tomar las riendas, estrellando Jefferson Montero un balón en el larguero tras una excelente pared en el área, y desperdiciando Jorge Molina un excelente balón para marcar, al preferir -erróneamente- dar un pase al centro.
Y el Betis continuó asustando en la reanudación. Gorka desvió al travesaño un remate franco de Rubén Castro, quien a excepción del gol anduvo con la puntería un tanto desviada. El posterior cabezazo a gol de Salva Sevilla fue invalidado por claro fuera de juego.
La ya comentada expulsión por doble amonestación del hoy goleador bilbaíno, a 25 minutos del final, fue la puntilla física para un Athletic que, desde entonces, se limitó a esperar, a que poco a poco fuera llegando la desesperación bética por no resolver el partido, y a meter miedo en alguna jugada a balón parado. Antes de la inferioridad, Fabricio debió sacar de forma magistral un cabezazo a bocajarro de Llorente; después de la misma, apenas un par de córners y otros tantos centros en faltas laterales conformaron el bagaje ofensivo de los «leones».
De ahí al final, la ansiedad surgida de la necesidad por ganar, fue la responsable de que el Betis no anduviera acertado en sus múltiples merodeos por el área de Gorka Iraizoz; unas veces por precipitación, y otras, por la lentitud de sus delanteros. La viveza en el ataque fue mayor con la entrada de Jonathan Pereira -fue él quien provocó la expulsión de Javi Martínez- y Roque Santa Cruz; pero hubo que esperar al trallazo de Nelson para que el Villamarín, tanto en la grada como sobre el césped, explotara.
El obús raso del caboverdiano a los 91 minutos, de cuya trayectoria se apartó Paulao en un gran alarde de reflejos, supone la redención definitiva de un jugador que, entre la grave lesión sufrida con Osasuna en las jornadas finales de la pasada liga, su complicada recuperación y sus inoportunas charlas con antiguos compañeros el día de la visita al Reyno de Navarra había llegado a caer en desgracia ante la vida en general, y ante la afición bética en particular.
Sus lágrimas de emoción están plenamente justificadas: desde esta noche el Betis cuenta con un nuevo «refuerzo» que se suma a la causa para conseguir el único y primordial objetivo de los heliopolitanos: la permanencia en Primera División.


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