Importante día el de ayer para los aficionados al baloncesto. «Cristianos Ronaldos» aparte, en lo puramente deportivo el deporte de la canasta fue el gran protagonista de la jornada, con dos partidazos de los que llegan a quitar el hipo.
Lakers, con la puntita de los dedos
Comenzaremos, por orden de importancia -la final está bastante más avanzada- por el 4º partido de las finales de la NBA. Espectacular, como casi toda la serie; una final durísima cuyos partidos se están pudiendo decantar a favor de cualquiera. Sin embargo, la victoria de Los Ángeles Lakers en el Amway Arena de Orlando por 91 a 99 ante los Magic le ha podido dar el 90% del anillo al equipo de Pau Gasol. Quedan 3 partidos y dos en el Staples Center de Los Ángeles, así que no parece lógico que a los Lakers se les escape el título de la NBA. Ayer, después de haber perdido el tercer partido, resolvieron a su favor otro encuentro sumamente emocionante, forzando la prórroga cuando lo tenían casi perdido y ejecutando a los Magic en el tiempo extra.

Fisher anota el triple que forzó la prórroga. Foto: Marca.com
En el último cuarto los Lakers se aventajaron en seis puntos, 65 a 71; pero la vuelta de Turkoglu y la aparición de Mickael Pietrus hicieron que los Magic rápidamente enjugaran la ventaja visitante, entrándose de nuevo en un final dramático y espectacular. Con 82 a 79 para los locales, Trevor Ariza -de nuevo él- anotó un espectacular triple desde su casa, en reverso y sobre la bocina; pero el «jefe» en cancha de Orlando, Turkoglu, le respondió con otra canasta de 3 y, pocos segundos después, otra gran jugada del turco dejaba el partido muy de cara para su equipo. 87 a 82 a un minuto del final, y con balón para Orlando además. Pero los Lakers recuperaron la bola y Pau Gasol, casi inédito en ataque hasta el momento, machacó el aro local tras un contraataque; y seguidamente sus compañeros le hicieron falta a Howard, a 11 segundos del final. «Superman» estuvo imperial en intimidación, reboteando y taponando, como hemos dicho; pero los tiros libres nunca han sido lo suyo, y aquí se demostró. Sus dos fallos le devolvieron la esperanza a los Lakers, quienes prepararon la jugada en el correspondiente tiempo muerto.
Y apareció el segundo hombre clave en los Lakers, el más importante de todos: Derek Fisher, el «reflexivo», que diría el ínclito Andrés Montes. El base anotó un, de nuevo, espectacular e importantísimo triple que ponía el empate a 87 y llevaba el partido a la prórroga; y en ésta, a menos de un minuto para el final, con empate a 91, prácticamente decidió el partido.
En los 5 minutos de tiempo extra las jugadas ensayadas por Phil Jackson eran las de casi siempre: balones a Kobe y que él se la jugara; pero esa vez Kobe, inteligente por una vez, sacó la bola hacia Fisher, quien tiroteó de nuevo el aro de los Magic desde la línea de tres. La puntilla la puso Gasol, la tercera clave de su equipo. Pau despertó durante el final del tiempo reglamentario y en la prórroga, y con grandes jugadas defensivas en el tiempo extra y anotando los últimos 5 puntos de su equipo, se redimió en gran parte de su gris partido hasta entonces. Gasol sentenció con un mate en el que recibió un brutal golpe de un impotente Pietrus, quien veía que el anillo se escapaba. Al final, 91 a 99, «break» de los Lakers -como si habláramos de tenis-; y el domingo tendremos el 5º, de nuevo en Orlando. Los Magic deben ganar para volver a Los Ángeles; los Lakers, aunque les gustaría celebrar el título en casa, querrán sentenciar cuanto antes, por si acaso. Veremos qué ocurre.

Ilyasova penetra entre McDonald y Teletovic. Foto: As.com
El Barça recupera el «factor cancha»
Por su parte, en la Liga ACB la final se inició con relativa sorpresa. El Barcelona dio primero, venció por 80-82 en casa del TAU y puso el «factor cancha» a su favor. Los blaugrana consiguieron la victoria después de un espectacular triple a 2 segundos del final de uno de sus tiradores, Gianluca Basile quien, no obstante, no había anotado una sola canasta en todo el partido.
El TAU dominó en el marcador y en el juego durante gran parte de los dos primeros cuartos, pero al descanso los jugadores de Xavi Pascual dieron un pequeño tirón en el marcador, 37-43. Importante fue el australiano Andersen, el mejor jugador ayer de los barcelonistas. Él fue principalmente quien mantuvo en el partido a su equipo, ante las malas actuaciones de Ilyasova, Navarro y Basile.
En los últimos minutos se produjeron las mejores jugadas del partido. John Lucas, el base suplente del TAU, se convirtió en el factor sorpresa del encuentro, y con sus dos triples, acompañados de la gran labor de Splitter -como casi siempre- en la zona, propició la respuesta de su equipo a cada canasta blaugrana. Con empate a 79 y pocos segundos por jugarse, Rakocevic anotó solamente uno de sus dos tiros libres. La respuesta visitante ya sabemos cuál fue: Andersen, lógicamente, se la jugó de tres sin acierto, pero tras el palmeo de Teletovic el balón llegó a Basile quien, como luego haría Trevor Ariza en Orlando, se jugó un triple arriesgadísimo, desde más de 7 metros y a la media vuelta. Dentro. Faltaban dos segundos por jugarse, pero Lucas no acertó con su lanzamiento.
A diferencia de la NBA, esta final no ha hecho más que empezar, dado que el TAU es perfectamente capaz de ganar al menos un partido en el Palau Blaugrana. El sábado, también en Vitoria, se jugará el segundo partido de una serie que se antoja muy larga.
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