Rey de Copas sin discusión


FINAL DE LA COPA DEL REY 2008-2009

ATHLETIC CLUB DE BILBAO 1-F.C. BARCELONA 4

ATHLETIC: Iraizoz, Iraola, Aitor Ocio, Amorebieta, Koikili, Yeste, Javi Martínez, Orbaiz (Etxeberría, m.61), David López (Susaeta, m.56), Toquero (Ion Vélez, m.61) y Llorente.

F.C. BARCELONA: Pinto, Dani Alves, Piqué, Touré Yayá (Sylvinho, m.89), Puyol, Busquets, Xavi (Pedro, m.88), Keita, Messi, Bojan (Hleb, m.84) y Eto´o.

ÁRBITRO: Luis Medina Cantalejo (comité andaluz). Amonestó por el Athletic de Bilbao a David López (m.31) y Koikili (m.36) y por el Barcelona a Touré Yayá (m.22), Messi (m.50) y Keita (m.50).

INCIDENCIAS: Encuentro disputado en el estadio de Mestalla (Valencia), con un terreno de juego en buenas condiciones. Lleno absoluto en las gradas -50.000 espectadores-, con mayoría de aficionados del Athletic.

Carles Puyol levantando la Copa. Foto: Marca.com

Carles Puyol levantando la Copa. Foto: Marca.com

LA CRÓNICA: Es el mejor equipo de esta temporada, sin lugar a dudas. Al menos en España y en Europa, con la salvedad del Manchester United, que le disputará el cetro continental en dos semanas. Da igual que falte Iniesta, que falte Henry o que falte el sursum corda. El Barça, cuando se centra en el partido, derrota a sus rivales por aplastamiento, y en esta final no fue menos. Es la 25ª Copa de los blaugranas, que se coronan ya sin discusión como reyes de este torneo.

Se esperaba un partido un tanto más equilibrado. La baja de estos dos cracks, el menor esfuerzo físico acumulado por los jugadores del Athletic -que descansaron el pasado fin de semana- y la sobremotivación del equipo bilbaíno no hacían pensar, en principio, una resolución tan rotunda. El Athletic hacía 25 años que no ganaba la Copa y 24 que no llegaba a una final; había preparado esta competición con mucho mimo durante toda la temporada y, probablemente, ante otro equipo que no hubiese sido el de Guardiola se habría llevado el título -su 24º, aunque anda por ahí todavía la polémica por la concesión del título de 1902-; pero de todos modos se queda con la gloria de haber disputado de nuevo la final, y también con la participación asegurada en la UEFA la próxima campaña.

Los vascos soñaron durante la primera parte. De hecho, salieron como se esperaba, con agresividad, presionando arriba y sin dejar jugar al Barcelona. Los Orbaiz y Javi Martínez impusieron al principio su ley en el medio campo anulando a Xavi; y Toquero, el máximo exponente del carácter obrero de los de Caparrós, adelantó en el marcador a los leones a los 8 minutos, tras cabecear certeramente a las mallas de Pinto -portero blaugrana de la Copa hasta el final- un córner de Yeste. Keita y Xavi se vieron superados en el salto por el ímpetu del ex jugador del Eibar, quien hizo que algo más del 50% de Mestalla se viniera abajo.

El Barcelona continuó durante buena parte del primer tiempo sin tino, sin estar realmente en el partido. Messi no podía con la defensa bilbaína, en especial con un Koikili sobrio y agresivo en ocasiones; Eto´o continuaba en su línea de los últimos partidos -es decir, fallando en exceso-; y Xavi seguía asfixiado por los medios centros del Athletic, quienes junto al resto de compañeros se replegaron tras el gol de Toquero. Pero si algo bueno tienen los de Guardiola es que cuando las estrellas están maniatadas, cualquiera puede surgir para desatascar el partido.

La afición del Athletic delata al agresor de Alves. Foto: Marca.com

La afición del Athletic delata al agresor de Alves. Foto: Marca.com

Ayer este papel le tocó a Yaya Touré, quien a los 32 minutos cogió la pelota en su defensa, se fue de tres contrarios y a unos 35 metros soltó un derechazo fuerte, raso y junto al poste, como mandan los cánones. Iraizoz no pudo hacer nada ante el obús del marfileño, quien dedicó un reprobable corte de mangas a la afición vasca después de lograr el tanto. Eto´o, por suerte, estuvo rápido para pedir perdón a los aficionados en nombre de su compañero. Empate a uno, y desde entonces el Barça jugó mucho más tranquilo.

En el segundo tiempo, los barcelonistas «decidieron» dar por terminado el duelo en pocos minutos, y así Messi, tras un rechace de Iraizoz; Bojan, con un disparo ajustado después de un contraataque; y Xavi, con un gol de falta por toda la escuadra, sentenciaron a un Athletic que ya no pudo más. Especial mención merece el partido del jovencísimo canterano, muy poco utilizado en la Liga -las estrellas son las estrellas-, pero que ha dado continuidad en la Copa al excelente nivel mostrado durante casi toda la pasada temporada. Bojan marcó un golazo, dando muestras de una sangre fría inusual en un chaval de 28 años, y definitivamente se perfila como el delantero del futuro para el Barça.

De ahí al final, fiesta blaugrana y mucha deportividad en las gradas, exceptuando un energúmeno aficionado del Athletic que lanzó una lata a Dani Alves, pero que inmediatamente fue delatado por el resto de los seguidores bilbaínos.

Silbidos al himno nacional y chapuza de TVE

Los dos equipos, en el momento de sonar el himno. Foto: Marca.com

Los dos equipos, en el momento de sonar el himno. Foto: Marca.com

La polémica de la final tuvo lugar al principio de la misma. Como ya se presagiaba, un numeroso grupo de aficionados de ambos equipos le dedicó una sonora pitada al himno español cuando éste comenzó a sonar. Particularmente hablando, respetando los ideales de cada uno, me parece una falta de respeto total -al igual que sucedió, por ejemplo, cuando la afición española silbó al himno de Turquía en el partido disputado en marzo-, y una politización innecesaria de un partido de fútbol a la que ha contribuido mucha gente, empezando por el presidente del Barça, Joan Laporta.

Pero si molesto fue este suceso, lo que hizo TVE me parece especialmente grave, algo más propio de los tiempos del franquismo que del siglo XXI. Y, profesionalmente hablando, lo que es peor: de forma total y absolutamente chapucera, por mucho que Juan Carlos Rivero -narrador del partido- se empeñara en decir que fue «un error humano».

En realidad, la chapuza que hizo TVE no se quedó sólo en el suceso del himno. En líneas generales puedo decir que la retransmisión de la final que hizo el ente público fue, de largo, la peor que una televisión ha hecho de un partido de élite desde que estos ojos ven fútbol. Una sola cámara general, situada prácticamente en la última fila del estadio -parecía que los espectadores estábamos en la tribuna de Voladizo pero sin tener la perspectiva de todo el campo-, y un par de ellas más a pie de campo para ofrecer los pertinentes primeros planos de los jugadores. Todo ello acompañado de un realizador que cometió «lindezas» tales como ponernos un primer plano de Eto´o cuando éste dispuso de una ocasión de gol, en el primer tiempo. Hubo otra transmisión, también lamentable, realizada por Telecinco en un Valencia-Barcelona de la pasada temporada, pero aquello fue distinto; porque los derechos del partido los tenía LaSexta y lo que hizo la emisora de Mediaset, en vez de piratear la imagen, fue colocar sus propias cámaras en el mismo sitio, dado que el lugar «bueno» lo ocupaban las del canal de Emilio Aragón.

El fin de semana, el alirón en la Liga

Sea como fuere, ni unos ni otros nos impidieron disfrutar ayer de otro excelente espectáculo futbolístico de un Barça que ya cuenta las horas para celebrar el segundo título del año, la Liga; el cual le podría llegar incluso antes de saltar el domingo al Ono Estadi, si el Madrid pincha en El Madrigal el sábado. Y en el horizonte, Roma y el United. La pregunta es: ante esta perspectiva, ¿arriesgará Guardiola con los buenos en la Liga, en búsqueda del récord absoluto de goles del Madrid de la Quinta del Buitre? Ya se verá. De momento, que los aficionados barcelonistas sigan disfrutando. Y para los bilbaínos, mi más sincera enhorabuena por la gran deportividad y el gran ambiente que han otorgado al justamente considerado como el partido más bonito del fútbol español por todo lo que conlleva de fiesta, que no es otro que la final del Campeonato de España-Copa de S.M. el Rey.

Última hora: el acontecimiento de la emisión en diferido del momento en el que sonaba el himno ya ha tenido las lógicas consecuencias. Julián Reyes, director de deportes de TVE, ha sido destituido hace pocos minutos por este hecho.

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