Valioso empate en Balaídos (1-1)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 7 noviembre 2010
El Betis ha cosechado esta mañana un importante empate a uno en casa del Celta, en el encuentro de la 11ª jornada de Segunda División; lo que le permite mantener el liderato con tres puntos de ventaja sobre el Rayo Vallecano y cuatro sobre los vigueses.
Fue un partido bonito, duro y, por momentos, polémico; casi más propio de Primera División que de Segunda, con un Celta que dominó durante gran parte del tiempo de juego y con un Betis que no le perdió la cara al choque, logrando en la segunda parte igualar el tanto celtiña y pudiendo, incluso, haberse llevado la victoria.
El Celta salió muy enchufado, lo que rápidamente se tradujo en peligrosas llegadas a la meta de Goitia. De Lucas y David Rodríguez marraron, antes de los cinco minutos, las dos mejores ocasiones de su equipo en el primer período, gol aparte.
Posible penalti del Betis… y gol ilegal del Celta
Tras unos minutos en los que el Betis se sacudió el dominio vigués, los locales despertaron de nuevo a raíz de una de las muchas jugadas polémicas que hubo en el encuentro. Un centro desde la derecha impactó, al caer el balón, en la mano de Miguel Lopes, reclamando penalti todo Balaídos.
Una acción involuntaria del lateral portugués, pero lo cierto es que el árbitro, el pésimo Ceballos Silva -y sus asistentes- pudo haber pitado la pena máxima perfectamente, ya que la mano fue bastante clara y flagrante; tan flagrante como la que dio origen al gol del Celta.
A los 33 minutos, con Miguel Lopes en la banda esperando volver, un fallo de Momo lo aprovechó Hugo Mallo para llevarse el balón ayudándose voluntariamente de forma ilegal, pero Ceballos Silva dejó seguir. El centro raso del lateral vigués lo remató de primeras y de forma impecable Álex López, adelantando -merecidamente- al Celta en el marcador.
Pepe Mel, visiblemente cabreado, vio que algo no funcionaba, y por ello quitó en el descanso a Beñat y a Momo para dar entrada a Israel y a Jorge Molina. No obstante, el dominio seguía siendo del Celta, que gozó de una clara ocasión para haber ampliado el marcador. Trashorras, en buena posición, mandó al palo un centro desde la derecha.
Salva fabrica y Rubén empata
Fue entonces cuando salió a relucir la calidad y la pegada del Betis, y en el minuto 73 Salva Sevilla le mandó un pase de maestro a Rubén Castro, que regateó al meta local y marcó el 1-1 en la única ocasión de la que dispuso en todo el partido. Otro gol más para el delantero canario, el mejor hombre en ataque del Betis en las once jornadas que llevamos de liga.
El encuentro cambió totalmente de dinámica, y el Celta acusó el golpe. El Betis aumentó su número de llegadas a la portería de Falcón, pero entonces volvió a surgir el asistente de Ceballos Silva, quien abortó dos claras llegadas de Rubén Castro y de Jorge Molina por sendos fueras de juego totalmente inexistentes.
Sin embargo, la ocasión más clara de toda la mañana aún estaba por llegar. Una apertura a la derecha hacia Rubén Castro la envió fuera en la boca del gol Jorge Molina, después de que Emana también hubiese pifiado su remate. No sólo eso, el camerunés se lesionó en el tobillo en esa jugada y tuvo que ser retirado. Esperemos que el alcance de la lesión no sea excesivo.
El correcalles en el que se convirtieron los minutos finales -con algún que otro calentoncillo sin importancia- finalizó cuando Ceballos Silva pitó el final del encuentro. Empate a uno que sabe bastante bien en la casa bética, antes de una semana en la que deberá viajar a Zaragoza para remontar el 0-1 de la Copa y, sobre todo, recibir al Xerez el próximo sábado.
Un Tenorio más que respetable
Posted by Víctor Díaz in Críticas cinéfilo-teatrales, Cultura y espectáculos, General on 3 noviembre 2010
CRÍTICA TEATRAL
OBRA: Don Juan Tenorio
AUTOR: José Zorrilla
COMPAÑÍA: Teatro Clásico de Sevilla
REPARTO: Moncho Sánchez-Diezma, Rebeca Torres, Roberto Quintana, Juan Luis Corrientes, Joserra Leza, Miguel Ángel López, Montse Rueda, Gina Escánez, Serafín Zapico, Paqui Montoya, Néstor Barea y Nacho Bravo
DIRECCIÓN: Teatro Clásico de Sevilla
LUGAR: Teatro Quintero (Sevilla)
DÍA: 30-10-2010
DURACIÓN: 90 minutos
CALIFICACIÓN: *** (Sobre 5)
Ni era la primera vez que veía el Tenorio, ni era la primera vez que veía la versión de Teatro Clásico de Sevilla; pero después de haber transcurrido cuatro años de la última la verdad es que ya me apetecía volver a verla y, de paso, satisfacer mi curiosidad por cómo iba a quedar el montaje debido al obligado -y provisional- cambio de escenario que habían tenido que hacer.
De la Iglesia de San Luis -en obras de remodelación- al Teatro Quintero; de la Macarena al mismo corazón de Sevilla; todo para ofrecer al público una puesta en escena bastante satisfactoria, pese a tener fallos más que visibles.
Para que con la crítica quede un notable sabor de boca comencemos por estos últimos, que no son sino los dos galanes principales; no tanto el Don Juan como, sobre todo, el Don Luis.
El Don Juan está ciertamente irregular, o al menos así lo estuvo el día al que corresponde este artículo. Deficiente en la primera parte de la obra -tres actos en los que, casi literalmente, es «engullido» por Don Gonzalo y por Doña Inés-, y más entonado en la segunda, con el panteón y las estatuas de fondo. Bastante mejorable en líneas generales, aunque no tanto como el Don Luis, sin duda lo peor.
Ambos actores -no digo nombres para no herir sensibilidades, aunque cada cual puede verlos en la octavilla de mano- tienen el dudoso honor de protagonizar la peor representación que estos ojos han podido ver jamás de la primera gran escena del texto, la disputa en la taberna de Butarelli entre Don Juan Tenorio y Don Luis Mejía por ver quién de los dos ha obtenido más conquistas femeninas y más cadáveres masculinos por sus viajes. Para tirarla a la basura, entre otras cosas porque allí ni se versificaba, ni se entendía lo que decían -qué rápido hablaban, por Dios-, ni casi se interpretaba. Como en casi todo el primer acto.
Por fortuna, lo negativo quedó ahí. Vayamos ahora con lo positivo, que de eso hubo bastante. En primer lugar hay que reseñar y alabar la extraordinaria actuación de Roberto Quintana en la piel de Don Gonzalo de Ulloa; y de Rebeca Torres con Doña Inés.
Quintana, un veterano actor con más tablas que todo el resto de la compañía junto, da toda una lección magistral sobre cómo dar empaque al popular comendador de la Orden de Calatrava, y también sobre cómo interpretar el verso de Zorrilla. Sólo por verle merece la pena pagar la entrada.
Otro tanto, aunque un poco a menor nivel, ocurre con Rebeca Torres. Creo que con decir que Doña Inés se come artísticamente a su Don Juan en la romántica escena en la finca de éste -la más clásica, más conocida, más representada y hasta más parodiada de toda la obra- estoy dando una clara muestra de cómo estuvo la novicia por excelencia del teatro español que nos ofrece la compañía sevillana. Y también es más que satisfactoria la relación artística entre Ciutti (Serafín Zapico) y la alcahueta Brígida (Paqui Montoya), tanto por su química como por su comicidad.
Pasando ahora a los aspectos más técnicos, el contraste entre el minimalismo escenográfico -todo negro, muy a lo Eduardo Vasco, y con los objetos precisos- y la exquisitez y clasicismo del vestuario -absolutamente de época- es algo, asimismo, muy loable.
Y el doble fondo utilizado, especialmente en los dos últimos actos, gracias a un fino telón negro hace que la imagen del escenario sea bastante lúgubre; es decir, la debida. Creo que huelga comentar que el Teatro Quintero no ofrece las mismas posibilidades que la Iglesia de San Luis, pero a pesar de todo Teatro Clásico de Sevilla ha sido capaz de solucionar este inconveniente de manera cuando menos notable.
En resumen, que por su seriedad, su sobriedad y la calidad de algunas de las interpretaciones el Tenorio que nos ha presentado este año Teatro Clásico de Sevilla merece que la gente se gaste los 18 euritos que cuesta la entrada en ir a verlo al Quintero, porque salvo por lo comentado al principio de la crítica nadie saldrá defraudado. Antes al contrario.
Adiós al «abuelo del Maki»
Posted by Víctor Díaz in Cultura y espectáculos, General on 2 noviembre 2010
El suceso ocurrió el pasado 26 de octubre, pero en algunos periódicos -como por ejemplo en El Mundo– no ha aparecido hasta esta misma mañana. Lázaro -o Llàtzer- Escarceller, más conocido por muchos como Matías, «el abuelo del Maki» por sus actuaciones en Makinavaja, el último choriso y Semos peligrosos (uséase Makinavaja 2), falleció en la citada fecha a los 96 años de edad.
Después de toda una vida en Cataluña -desde los 44 años llevaba un puesto de pipas y caramelos en el muelle del puerto de Barcelona-, en 1974 comenzó su carrera artística gracias a que el director Francesc Betriu le ofreció un papel en el cine para Furia española. Pero el éxito no le llegó hasta principios de los noventa, cuando interpretó, junto a Andrés Pajares y Jesús Bonilla, las dos películas antes citadas, sobre las tiras cómicas del dibujante Ivà.
La popularidad adquirida le valió, entre otras cosas, para que primero Jordi Estadella y Miriam Díaz Aroca y luego Josep María Bachs le llamaran para colaborar en el clásico Un, dos, tres… responda otra vez, y para volver a meterse en la piel del abuelo del Maki en la serie interpretada por Pepe Rubianes.
En 2008 familiares y amigos le dieron un homenaje con motivo de su 94º aniversario, y hace apenas una semana nos ha dejado para siempre. Desde este espacio quien suscribe le rinde este breve pero merecido homenaje a uno de los actores con los que más ha llegado a reírse.
Descanse en paz…
Encuentran muerto a Gómez Porrúa, uno de los administradores del Betis
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 1 noviembre 2010
Está visto que en el Betis no se puede tener ni un solo momento de felicidad. Con el equipo líder indiscutible en Segunda tras golear ayer al Rayo Vallecano, y en el día en el que se cumplen cinco años de la gran victoria sobre el Chelsea en la Champions, esta mañana se ha producido una noticia que, obviamente, eclipsa todo aquello por lo que el beticismo, por fin, podía tener un motivo de celebración.
En el mediodía de hoy hemos conocido, a través de Radio Marca, la noticia del fallecimiento de Juan Manuel Gómez Porrúa, uno de los tres hombres que administraban judicialmente las acciones de Farusa/Manuel Ruiz de Lopera junto a Rafael Gordillo y al economista Luis Ruiz de Huidobro.
Porrúa ha sido encontrado muerto en su propio domicilio -en su cama, más concretamente-, desconociéndose todavía las causas del fatal desenlace.
El abogado, nombrado por la jueza Alaya junto a Gordillo y a Huidobro como administradores de la mayoría accionarial de Lopera el pasado quince de julio, deja mujer y un hijo. Su cuerpo será trasladado al Instituto Anatómico Forense de Sevilla, donde se le realizará la pertinente autopsia.
Desde Dame un silbidito le mandamos nuestras muestras de condolencia tanto a la esposa como al hijo de Porrúa; y esperamos con incertidumbre -como la gran mayoría de los béticos- para ver cómo puede afectar esto al futuro próximo institucional del Real Betis Balompié.
Betis-Chelsea: la gran victoria europea en la mágica noche de Champions heliopolitana
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General, Mi particular memoria deportiva on 1 noviembre 2010
MI PARTICULAR MEMORIA DEPORTIVA (15)
El primero de noviembre siempre es un día muy especial, el Día de Todos los Santos; el día en el que muchas personas acuden a recordar a sus antepasados que descansan en paz en sus respectivos cementerios; el día en el que más de uno y más de dos, sobre todo en Sevilla, se acercan a ver la tradicional puesta en escena de Don Juan Tenorio -yo lo hice el pasado sábado-… pero para los béticos también es un día muy significativo.
No en vano hoy se cumplen cinco años del triunfo más importante del conjunto bético en sus nueve años de participaciones en competiciones europeas; la última jornada verdaderamente de gloria vivida, hasta la fecha, por la sufrida afición verdiblanca: la noche en la que el Betis alcanzó su cénit, el punto más alto al que ha llegado en toda su historia. Una noche de Champions; aquélla, en definitiva, en la que el todopoderoso e imbatido Chelsea hincó la rodilla (1-0) en el estadio Manuel Ruiz de Lopera.
1 de noviembre de 2005. 20:45 horas. El Betis, vigente campeón de la Copa del Rey entrenado por el mítico Lorenzo Serra Ferrer, afrontaba la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, competición para la que, como creo que todos recordamos, se había clasificado por vez primera en su historia tras quedar en cuarto lugar en la liga española y tras eliminar en la fase previa al equipo que, un año antes, había alcanzado la final, el Mónaco.
Era el Betis de Joaquín, de Edu, de Oliveira, de Capi, de Varela, de Rivas, de Juanito, y de Dani, el héroe de la Copa y el delantero que más y mejor rentabilidad le ha sacado a sus no demasiados goles. Entre todos consiguieron el sueño de poder escuchar la mítica pieza de Haendel en el coliseo heliopolitano, algo que jamás en la historia había sucedido, y algo que, hoy en día, parece tremendamente complicado que vuelva a ocurrir.
Al partir en el último de los bombos -una participación en la UEFA desde 1998 no daba para más-, al Betis le tocó el peor de los grupos posibles en liza, con el campeón Liverpool, el Chelsea de Roman Abramovich, y un histórico -en horas bajas, todo sea dicho- como el Anderlecht.
Tres puntos acumulaban los verdiblancos después de las tres primeras jornadas, fruto del triunfo por 0-1 ante los belgas y de las derrotas por 1-2 y 4-0 respectivamente frente a Liverpool y Chelsea. Si a ello le unimos la delicada situación que el equipo atravesaba en la liga, quien más quien menos aventuraba un paseo de los londinenses -invictos en competición oficial desde las semifinales de la Champions de la temporada anterior- en Heliópolis.
Pero el Chelsea, desconocedor por completo de la tradicional idiosincrasia del club de las trece barras, no sabía lo que le esperaba. Con un tal José Mourinho al frente, y con unos tales John Terry, Ricardo Carvalho, Frank Lampard, Mickael Essien, Arjen Robben o Didier Drogba entre otros como estrellas, el club de Stamford Bridge pensaba sacar de manera más o menos sencilla una victoria que le permitiera seguir al frente de la clasificación en el grupo. La sorpresa que se llevaron, noventa y pocos minutos más tarde, sería descomunal.
Lleno hasta la bandera
El Ruiz de Lopera estaba completamente abarrotado, viviéndose el que quizás sea el ambiente más impresionante que se haya podido vivir nunca en un campo de fútbol, al menos entre los que servidor de ustedes ha podido disfrutar.
Sobre el campo, los siguientes jugadores: por el Betis -con Serra Ferrer en el banquillo- Contreras; Varela, Juanito, Melli, Nano; Arzu, Rivera; Joaquín, Capi, Edu; y Oliveira. Por el Chelsea, Mourinho sacó a Cech; Ferreira, Carvalho, Terry, Gallas; Essien, Makelele, Lampard; Joe Cole, Gudjohnsen y Robben.
Para que la empresa fuese más difícil, a los 20 minutos el Betis había perdido ya a dos hombres por sendas lesiones, graves además: el primero fue Nano, en una jugada fortuita, teniendo que ser sustituido por el italiano Paolo Castellini; y el segundo… el segundo fue ni más ni menos que Ricardo Oliveira, el goleador.
Apenas tres minutos después del percance de Nano, Oliveira luchó por un balón con Carvalho casi en la línea de fondo del ataque bético, con tan mala suerte que, tras el despeje del portugués, su rodilla le hizo un mal giro al clavar los tacos en el césped. Resultado: rotura de ligamentos. Un giro fatal que estremeció a todos los que nos dimos cita en el Ruiz de Lopera y que, a la larga, supuso el fin de la primera etapa del brasileño como jugador del Betis. Dani fue llamado por Serra Ferrer para que, como alma que lleva el diablo, se incorporase al campo.
Todo estaba en contra; sin embargo en ese mismo momento surgió, como en otros tantos a lo largo de su centenaria historia, el espíritu del «Currobetis«. Los jugadores verdiblancos se conjuraron para que en esa noche tan especial apenas si se notaran las ausencias; y vaya si lo lograron.
Dani, una vez más, el héroe
Con un inmenso Rivera en el centro del campo, el Betis hilvanó a los 27 minutos la mejor jugada de todo el partido. El balón fue circulando de derecha a izquierda hasta que Rivera se la dio a Capi quien, desde la banda zurda, inició una incursión letal hacia el área del Chelsea. El camero dio un pase raso al interior del área que Edu dejó pasar ante Terry y Dani, solo en el área pequeña, aguantó la tarascada de Gallas y batió por bajo a Cech.
No podía ser otro. Dani, un hombre maltratado por el fútbol en general en forma de lesiones y por la prensa deportiva madrileña en particular, era, una vez más, aquél que estaba llamado a erigirse en héroe del Betis. Como casi siempre, nadie contaba con él; había tenido que salir precipitadamente por la lesión de un compañero. Pero, como cinco meses antes en la final de Copa contra Osasuna; como haría un año después también en Copa en el Bernabéu; y como en más de uno y más de dos oportunos encuentros de liga, el trianero fue el autor de un nuevo gol histórico para el Betis.
Un gol con el que tronó todo el estadio y que sorprendió a todo el Chelsea, empezando por el señor Mourinho, que en el descanso tiró de artillería y dio entrada a Drogba, a quien había reservado de inicio. El segundo tiempo fue un monólogo en ataque del Chelsea, ante un Betis que se defendió como un verdadero equipo, entre otras cosas porque «jugó» con doce.
La magia de la afición llevó en volandas al equipo
Mejor dicho, con 50.000 hombres de más -la entrada total del Ruiz de Lopera descontando la representación visitante-, gracias al espectacular empuje de su hinchada. La afición presionó como nunca en cada ataque londinense, haciendo tal cantidad de ruido golpeando los asientos que éste que suscribe debió taparse constantemente los oídos so pena de quedarse sordo por completo.
La presión de la grada surtió efecto, porque pese al empuje de los de Mourinho, el Chelsea tan sólo gozó de una ocasión verdaderamente clara de gol, propiciada por los dos extremos sustitutos. A los 71 minutos el irlandés Duff recibió por la izquierda un pase de Lampard y mandó un balón cruzado a través del área al lado contrario que recogió Whright-Phillips. Éste pasó la pelota al centro y Essien, desde el suelo, remató raso para que el esférico impactara en ambos palos, quedándose finalmente Contreras con él. El Ruiz de Lopera respiró profundo, y luego se sonrió por la fortuna que, por una vez, había acompañado a su equipo en el partido.
El invicto Chelsea no pudo ni tan siquiera empatar en los minutos que quedaban, y cayó por primera vez en la temporada. Tuvieron que ser el Betis y Heliópolis sus verdugos. Los béticos celebraron -celebramos- como se merecía un triunfo que a lo mejor para otros habría resultado insignificante, pero que para el Betis, debutante en la Champions y en el grupo más complicado, era casi como ganar un título; sobre todo porque al día siguiente toda Europa habló de él como el primer equipo capaz de tumbar al multimillonario conjunto de Roman Abramovich y de José Mourinho.
La andadura del Betis en la Champions acabó en la siguiente jornada pese a sacar un empate de Anfield Road -nos quedamos terceros y pasamos a jugar la UEFA, donde caímos en octavos de final-; pero al Chelsea aquella derrota le costó el primer puesto del grupo y, a la larga, enfrentarse en la siguiente ronda al que resultó ser el «coco» de la temporada: el Barça de Rijkaard, campeón a la postre de Liga y de Europa.
Desde entonces, todo o casi todo han sido desgracias para la Sevilla bética, hasta el punto de encontrarnos en la situación en la que actualmente estamos. Ojalá el gran inicio de la actual campaña, con un equipo nuevo y joven, marque el comienzo de una época de mayor tranquilidad y prosperidad tanto para el club como para su fiel afición.
Aunque, pase lo que pase a partir de ahora, cada uno de noviembre seguiremos recordando que tal día como hoy, allá por 2005 y en su primera participación en la Champions David –el Betis– fue capaz de vencer, una vez más, a Goliath –el Chelsea-.
El Betis, más líder tras golear al Rayo (4-0)
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 31 octubre 2010
Para muchos, ésta era la primera reválida del Betis. Daba igual que los verdiblancos se hubieran impuesto ya en «plazas» tan complicadas como Elche y -esta temporada- Salamanca, y que otro «gallito» como el Valladolid hubiera hincado la rodilla en el estadio bético. El encuentro de la décima jornada ante el Rayo Vallecano, quizás el mejor equipo de la categoría hasta el momento junto a los de Mel, iba a ser una excelente piedra de toque para medir el momento real del equipo.
Y para ser la primera reválida, el Betis no la ha superado nada, pero que nada mal. Los heliopolitanos han machacado a los de Vallecas en el Benito Villamarín -primer partido de liga con la denominación clásica- por 4-0, marcando ya las primeras distancias medianamente considerables en la clasificación con respecto a sus perseguidores.
Un contundente resultado, logrado no bajo la vía del buen juego y del apabullamiento, sino por la efectividad. Es lo que tiene este equipo, al menos en este primer tercio de la campaña: si juega de modo vistoso te puede meter un saco; pero si no lo hace, también.
Porque esta mañana, a excepción del primer cuarto de hora, el balón no ha sido del Betis, sino del Rayo, un muy buen equipo en el que parece haber perdurado el buen gusto de su ex entrenador -hoy en el banquillo rival-, pero que, al menos hoy, ha sido cándido como sí solo a la hora de poner en aprietos a los locales.
Los béticos, pese al infame aspecto del terreno de juego -menos mal que hoy mismo ya empiezan a resembrarlo-, consiguieron que el balón rodara más o menos a su gusto en los primeros minutos de partido, y a los catorce minutos abrieron el marcador. Una falta lateral botada por Salva Sevilla encontró el afortunado «remate» de Javi Fuego. El golpeo del centrocampista almeriense se envenenó de tal forma que el rayista no pudo despejar con corrección, alojando la pelota en su propia portería.
El partido ya estaba como quería el Betis; pero entonces el Rayo se hizo dueño del balón y comenzó a rondar el área de Goitia. Iriney y Beñat sufrían ante el despliegue físico de veteranos como Movilla y Míchel, y ante la notable labor de Trejo, Borja García y Delibasic, en la delantera.
La posesión había cambiado de bando, aunque la excelente labor en el centro de la defensa de Miki Roqué y Dorado impidió que los vallecanos gozaran de una sola ocasión para hacer el empate, ante un Betis que, en ataque, sólo vivía de algún contragolpe llevado, cómo no, por Emana.
Zas, zas… y 3-0 en un momento
Al descanso el Rayo no había podido aprovechar su momento, y eso el Betis se lo haría pagar en unos primeros minutos del segundo tiempo espectaculares. En el 49 Beñat le robó el balón a Movilla y montó, junto a Emana, un contragolpe letal. El camerunés le devolvió el pase en la frontal del área y el vizcaíno batió a Cobeño con un derechazo inapelable. Segundo gol en la liga de la gran revelación del año en Segunda División.
Pero el Betis quiso más, y aprovechó el desconcierto rayista para sentenciar poco después gracias a su goleador, el canario ex rayista Rubén Castro, quien tras dar un pase de fábula a Salva Sevilla hacia el interior del área aprovechó el rechace de Cobeño, que había salido a los pies del almeriense, para marcar a puerta vacía. Tres a cero y sin maravillar; a este Betis no le hace falta.
Sólo entonces dispuso el Rayo de alguna que otra ocasión. La más clara la tuvo David Aganzo mediada la segunda mitad, pero su disparo a bocajarro tras la dejada de un compañero encontró una sobresaliente respuesta de Goitia, cuando el 3-1 ya se cantaba.
Fue poco menos que un espejismo. El Betis cerró el marcador a seis minutos del final, tras un -tonto- penalti a Rubén Castro que transformó, a lo Panenka, Achille Emana. Entonces comenzaron a aflorar los malos modos en los jugadores rayistas, sobre todo en Cobeño.
El guardameta rayista, suplente años ha en el Sevilla, se encaró con Emana porque, según sus palabras, poco menos que se había reído de él al ejecutar el penalti. Comprendemos la frustración del ex sevillista, hasta entonces el portero menos goleado de Segunda, por salir «escaldado» del campo del Betis -más conociendo su pasado-, pero hombre, esas no son formas. Porque por esa regla de tres, por ejemplo, Sepp Maier debería haber cogido a Panenka en el 76 y, prácticamente, haberlo zarandeado después de haber convertido así su penalti.
Emana, mucho más elegante -aunque arriesgado por no haber ignorado a Cobeño sobre el campo-, respondió al rayista al terminar el partido con un simple «cada cual tira los penaltis como quiere». En resumen, lo que debería hacer Cobeño es aplicar toda la energía y toda la mala leche que ha soltado tras el cuarto gol la semana que viene. Porque su equipo lleva ya tres jornadas sin ganar y, en seis días, visita Vallecas el Valladolid. Un partido que su equipo necesita sacar adelante para que los pucelanos no le superen en la clasificación.
Por su parte el Betis, tras diez fechas, saca ya cuatro puntos al Celta, cinco al Rayo y siete al Valladolid; y el próximo domingo, también en horario matinal, tiene una ocasión pintiparada para alejar a los vigueses en tres puntos más. Visto lo visto, y reconociendo la enorme dificultad del choque, que se echen a temblar.
Cien años del «poeta del pueblo»
Posted by Víctor Díaz in Cultura y espectáculos, Efemérides, momentos especiales y otros, General on 30 octubre 2010
Hoy, 30 de octubre de 2010, se cumple el Centenario del nacimiento de Miguel Hernández (Orihuela, 1910-Alicante, 1942), el considerado por muchos como «poeta del pueblo».
La semana que viene el Grupo Municipal de Izquierda Unida de Almensilla le tributará un merecido homenaje en la localidad aljarafeña que constará de dos actos: una charla sobre su vida, su compromiso social y su obra (poesía y teatro) para la que han invitado a participar, entre otros, a un servidor; y una velada literaria en donde se recitarán y se cantarán algunas de sus mejores composiciones.
En este espacio, en su recuerdo os dejo dos de sus más conocidos poemas, la Elegía -a Ramón Sijé- y Aceituneros -quizás más conocido como Andaluces de Jaén– que la voz de dos de nuestros más grandes artistas, Joan Manuel Serrat y Paco Ibáñez, los han convertido poco menos que en himnos universales.
Y también otra de sus más populares letras, El niño yuntero, con la voz del gran Víctor Jara:
Para quien quiera venir, en unos días nos vemos en Almensilla.
La fiabilidad del Ferrari y la competitividad de Alonso hacen al asturiano líder del mundial
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 25 octubre 2010
Se consumó lo que, hace algunas carreras, parecía un auténtico milagro. Fernando Alonso ganó ayer el Gran Premio de Corea -quinta victoria de la temporada y tercera de las últimas cuatro carreras- y, a falta de dos fechas para el final, se coloca como líder del mundial de Fórmula 1. En el podium le acompañaron Hamilton y Massa.
Las claves principales fueron dos. De un lado, la fiabilidad de su Ferrari, todo lo contrario que Red Bull, cuyos dos pilotos abandonaron ayer. Si bien lo que le ocurrió a Webber fue un error de conducción que lo puede tener cualquiera -más en las condiciones en las que se corrió-, lo de Vettel no fue sino una rotura del motor, un fallo mecánico más de los varios que ha tenido el coche más rápido de todo 2010.
De otro, la calidad como piloto de Fernando y de su competitividad. Ni un solo fallo en una carrera y en una pista propicias para ello. Conducción perfecta la del asturiano, pese a que durante la mayor parte del gran premio la pista fue una laguna -ahora hablaremos de ello-, y pese a que durante el último tercio del mismo, con el asfalto ya prácticamente seco, sus neumáticos intermedios debían estar muy afectados.
La otra cara fueron los Red Bull. A la escudería de la conocida marca de bebidas le convenía sobremanera que no se corriese porque, con el mundial de cara, tenía bastante más que perder que ganar. Y los peores presagios se consumaron. Dos vueltas después de que se retirara el «safety car» con el que se inició la carrera debido a las nefastas condiciones del asfalto Webber trompeó, se estrelló contra el muro y fue «rematado» por Rosberg; y diez giros antes de la bandera de cuadros Vettel, con Alonso presionándole, debió retirarse porque su motor Renault estalló poco después de que el asturiano le rebasara.
Vía libre para un Fernando que había perdido la posición con Hamilton algunas vueltas antes debido a un deficiente cambio de neumáticos, pero que aprovechó un error del inglés en la primera curva para volver a pasarle. El de McLaren tiró la toalla en las últimas vueltas y se limitó, ante la tarde/noche coreana, a preservar sus neumáticos para asegurar la segunda plaza, por delante de un Massa que volvió a un podium después de la polémica carrera en Alemania, y de un Schumacher que estuvo a un paso del «cajón».
Esto en el aspecto deportivo. Porque, por lo demás, la FIA no se puede ir de rositas del despropósito que ha originado por culpa del dinero y de las prisas. A Fernando Alonso este caos ha terminado viniéndole de lujo, pero no podemos perder la perspectiva: el visto bueno que ha dado el máximo organismo del automovilismo internacional al circuito de Yeongam es una vergüenza.
Si la pista una semana antes no está acabada, pues no se corre y punto, porque existe el riesgo de ver un espectáculo tan penoso como el que pudimos ver ayer durante la primera hora y pico de carrera. La lluvia azotó el país coreano durante la mañana de ayer, con lo que la pista quedó encharcada hasta el punto de que la carrera debió comenzar bajo el mando del coche de seguridad y detenerse a las dos vueltas.
Eso nadie lo pudo evitar; pero lo que no es de recibo es la falta del drenaje necesario en un circuito de Fórmula 1, precisamente por las prisas causadas por el enorme retraso que han acumulado las obras, lo que llevó a que la última capa de asfalto se colocara escasos días antes de la llegada de los pilotos.
Resultado: más de una hora de parón una vez cesó la lluvia porque el agua que inundaba la pista no amainaba; y la imagen de Corea y de la Fórmula 1, por los suelos. Diecisiete vueltas, quince de ellas casi sin lluvia, tuvieron que dar los pilotos tras el «safety car» antes del lanzamiento definitivo; por no hablar de que, tres horas después de su primer inicio, la carrera acabó prácticamente de noche y con la visibilidad casi nula al 100%. Un cero rotundo para la FIA.
Sea como fuere, Fernando Alonso aventaja en 11 puntos a Webber; en 21 a Hamilton; en 25 a Vettel; y en 42 a un Button que, con su 12ª posición, ha perdido el 95% de sus opciones para revalidar su título de 2009. El español es el único que puede proclamarse matemáticamente campeón dentro de dos semanas en Brasil, para lo que la opción más directa es que gane y Webber quede del quinto hacia abajo. Lo normal es que todo se decida en Abu Dabi; pero no hay que perder de vista que, desde 2005, Interlagos es el circuito que decide el título; y que Alonso siempre que ha llegado líder a Sao Paulo, ha terminado siendo campeón. Que cada cual saque sus propias conclusiones.
CLASIFICACIÓN GENERAL (A falta de 2 carreras):
1º Fernando Alonso (España/Ferrari) 231 puntos
2º Mark Webber (Australia/Red Bull) 220 puntos
3º Lewis Hamilton (Gran Bretaña/McLaren) 210 puntos
4º Sebastian Vettel (Alemania/Red Bull) 206 puntos
5º Jenson Button (Gran Bretaña/McLaren) 189 puntos
Importante golpe de mano del Betis en Salamanca (0-3) el día en el que El Helmántico se temió lo peor
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 25 octubre 2010
Gran victoria la que consiguió ayer el Betis en el terreno de uno de los que, hasta ahora, se están convirtiendo en sus rivales directos, el Salamanca. En el mismo lugar en el que prácticamente perdieron el ascenso la temporada pasada, los goles de Rubén Castro y Emana (2) pusieron un inapelable 0-3 en el marcador de El Helmántico.
Pero durante varios minutos el fútbol pasó completamente a un segundo plano, porque sobre el estadio charro se mascó la tragedia. Sobre el minuto 10 de la segunda parte el jugador del Salamanca Miguel García cayó desplomado sobre el césped, víctima de una parada cardiorrespiratoria.
Las imágenes de la caída fueron espeluznantes; los propios compañeros de Miguel lloraban desconsoladamente porque verdaderamente se temían lo peor; pero afortunadamente José Ignacio Garrido y Tomás Calero, médicos del Salamanca y del Betis respectivamente, saltaron con celeridad para abrirle una vía respiratoria y, posteriormente, aplicar un desfibrilador restableciendo así el normal ritmo cardíaco del jugador.
Miguel García abandonó el terreno de juego consciente hacia el Hospital Clínico de Salamanca, donde permanece estable en la UCI, según ha informado hace pocos minutos el club charro.
Hasta ese momento el partido se había desarrollado con normalidad. En la primera parte el Betis había marcado dos goles entre los minutos 23 y 24. Primero fue Rubén Castro quien abrió la cuenta rematando a la red un centro de cabeza desde la derecha tras un córner desde el lado contrario; y uno más tarde Emana conectó un cañonazo desde 25-30 metros que batió irremisiblemente a Biel Ribas.
Tras el enorme susto por el percance de Miguel García el partido quedó bastante deslucido. Pese a la animosidad del Salamanca por intentar levantar el choque y ofrecérselo a su compañero, las ocasiones más claras siguieron siendo del Betis, hasta que los verdiblancos -ayer de morado y pantalón blanco- cerraron el partido en el minuto 86 por medio de Emana, que cañoneó a la red un buen pase de Rubén Castro dentro del área.
El Betis es líder en solitario tras los empates de Rayo y Celta, precisamente los dos equipos contra los que se medirá las dos próximas semanas. Y entre medias, la Copa contra el Zaragoza. Pero, de momento, el primer «Tourmalet» de Segunda no ha podido comenzar mejor. Que dure. Para Miguel García y para el Salamanca, mucho ánimo; al menos -que no es poco, visto lo visto- el jugador podrá contarlo.
Fallece Boris Pilkin, entrenador y «padre espiritual» de la gran Svetlana Khorkina
Posted by Víctor Díaz in Deportes, General on 21 octubre 2010
El mundo de la gimnasia está de luto. En mitad de la celebración de los Campeonatos del Mundo de artística en Rotterdam -que se pueden seguir, como siempre, a través de Gimnastas.net, la página de Cristina MJ/Calítoe.:.– nos hemos enterado del fallecimiento ayer de Boris Pilkin, el hombre que llevó la carrera profesional de Svetlana Khorkina.
Pilkin, que contaba ya con 82 años, y que murió justo el día en el que Rusia conseguía su primer oro por equipos como república independiente en unos Mundiales, llevó a la ya legendaria ex gimnasta rusa a conseguir, entre 1994 y 2004, tres títulos mundiales y tres europeos del concurso completo; y dos títulos olímpicos, cinco mundiales y seis europeos en paralelas asimétricas, entre otras cosas.
Os dejo, dado que la prensa deportiva española parece no haberse enterado todavía del suceso, un enlace de la International Gymnast Magazine -en inglés-, proporcionado por ipt, usuario del Foro de Gimnasia de Irene y Franky:
Descanse en paz…
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